Iker Martínez y Xabier Fernández
Los regatistas españoles Iker Martínez y Xabier Fernández, de la categoría 49er, durante una sesión de entrenamiento en el Centro de Vela Olímpica en la ciudad de Qingdao (China) (EFE). EFE

Iker Martínez y Xabier Fernández, la pareja española que compite en la clase 49er de vela y actuales campeones olímpicos de la modalidad, tuvieron una primera jornada de competición en la que fueron de más a menos.

En la primera de las tres mangas del día, disputada con cinco nudos de viento, Martínez y Fernández impusieron su condición de vigentes campeones con una buena elección de la trayectoria de su embarcación al doblar la última baliza de sotavento. Una decisión que les hizo coger mucha velocidad y llegar primeros al final.

Pero en su segunda regata del día acabaron décimos en un manga ganada por la pareja australiana (Nathan Outerdge y Ben Austin). El dúo no comenzó bien la regata. Muy retrasados tras tomar la salida, llegaron a la baliza de sotavento decimosextos. Remontaron hasta la octava posición, pero un pozo de viento les retrasó definitivamente.

Martínez y Fernández tampoco estuvieron acertados en la tercera y última manga del día al finalizar decimoséptimos y que fue ganada por la pareja italiana formada por Pietro y Gianfranco Sibelli, dominadores absolutos de una prueba que se disputó casi sin viento.

Y en la ausencia de viento en el campo de regatas de Qingdao estuvo la polémica, ya que el comité de regatas decidió que se disputase pese a que no se daban las mejores condiciones para celebrar la competición.

"A partir de ahora tenemos que tener mucho cuidado; hay que intentar sumar lo menos puntos posibles en las próximas. La verdad es que estamos un poco mas atrás de lo que nos gustaría", indicó el regatista Iker Martínez.

Sobre el desarrollo de la jornada, Martínez explicó: "Las dos primeras han sido dos regatas buenas, con sus fallos, evidentemente, especialmente en la segunda, mientras que en la última nos hemos peleado todo lo posible, pero no ha habido manera, nos hemos quedado parados y, la verdad, tampoco podíamos hacer demasiado. No hemos estado acertados".