Iker Martínez y Xabi Fernández
Iker Martínez (izda.) y Xabi Fernández reman en una barca del Parque de El Retiro, en Madrid. JORGE PARÍS

Antes de comenzar a entrenarse hoy en Francia para la Barcelona World Race 2010, la Vuelta al mundo a dos que arranca en diciembre, la última embarcación que tocaron Iker Martínez y Xabi Fernández, campeones mundiales de vela este mes en la clase 49er. –se llama así porque el barco mide 4, 99 metros–, fueron las barcas del Parque de El Retiro, en Madrid.

En la Bretaña gala les espera Michel Desjoyeaux, conocido como El Profesor, doble ganador de la Vuelta al mundo en solitario y que para Iker es como "un MacGyver del agua". Será su entrenador para una regata que dura tres meses, en la que "lo de menos es ser marinero. Hay que saber cocinar, de meteorología, de cálculo, de hidráulica, de mecánica...", recuerda Xabi.

En las Bahamas consiguieron su tercer título mundial en la Fórmula 1 de la vela, la clase 49 er, después de los de 2002 y 2004. Para ello tuvieron que sacrificarse estas Navidades, "fechas en las que es difícil decirle que no a la comida de la suegra", afirma Xabi.

La velocidad de los barcos oscila entre los 25 nudos de la clase 49 er. y los 39 de la Vuelta al MundoIker y Xabi también llevan a sus espaldas dos Vueltas al Mundo y dos medallas olímpicas (oro en Atenas 2004 y plata en Pekín 2008). "En total, pasamos más de 200 días al año navegando. En las regatas transocéanicas es donde te das cuenta de que no puedes cometer un error porque si te caes al agua no hay vuelta atrás", comenta Iker. "Pero no piensas en la muerte", añade Xabi. Ambos coinciden en que el mayor peligro son las ballenas: "Son como tanquetas medio hundidas".

Según Iker, "lo más extraordinario que he sentido en medio del mar es la energía de las nubes y las olas. En un momento, pasas de tener todo bajo control a sentirte muy chiquito". Para Xabi, "en el puerto, el velero parece grande. En el mar, pequeño".

La velocidad de los barcos oscila entre los 25 nudos de la clase 49 er. y los 39 de la Vuelta al Mundo. "A 30 o 35 nudos vas a 60 km/h, pero la sensación es como cuando ves a James Bond en una película en una lancha a toda pastilla. Es como si fueras en un coche a 300", dice Iker. "Y sin control", según Xabi.

Sus aventuras en el mar obtienen su premio en tierra con el capricho que primero intentan satisfacer: "Una buena siesta. Acabamos siempre destrozados".

La prioridad es Londres 2012

A pesar de las múltiples regatas que afrontan, Iker Martínez y Xabi Fernández tienen claro cuál es su prioridad: "Sigue siendo la vela olímpica. Toda nuestra preparación está enfocada a Londres 2012".

En la capital del Reino Unido podrán luchar por el oro que les arrebataron en Pekín unos jueces que permitieron a los daneses, oro, competir con un barco croata cuando el suyo estaba roto.