Uno de los últimos casos más sonados ha sido el de Serena Williams, que amenazó de muerte a una juez de silla en el pasado US Open. Pero en todos los deportes, desde el fútbol al boxeo, pasando por la Fórmula 1, sus protagonistas pierden los nervios durante un corto, pero intenso, espacio de tiempo. La consecuencia son actos que se alejan mucho de uno de los principios básicos del deporte: el juego limpio [VIDEO].

Son sólo unos segundos, pero las imágenes dan la vuelta al mundo. Quizás sean reacciones que todos tenemos en nuestra vida cotidiana o en un momento de máximo esfuerzo sin 'mirones' a quien dar explicaciones, pero los deportistas de élite pagan el peaje de ser juzgados por ese acto.

Aunque sea un hecho puntual, hay detrás una explicación que podría dar sentido a tal actuación. Según la psicóloga deportiva Constanza Pujals, los deportistas pierden los nervios por "muchos factores. Factores psicológicos como la ansiedad, la autoconfianza, el estrés, el miedo, y la motivación, entre otros, son normales en ese ámbito".

Muchos desaparecen de la primera plana de la actualidad. Se produce un bajón en ellos porque no se sienten ejemplares

La presión a la que son sometidos los deportistas de élite a veces puede con ellos. "Pierden el control. Actualmente, los niveles de entrenamiento y preparación física, técnica y táctica, son tan elevados que entre un competidor y su rival muchas veces la única diferencia está en quien presenta mejor preparación mental o, dicho de una forma más coloquial, quien controla mejor los nervios".

Precisamente, para controlar los nervios existen varias técnicas. Nuestra psicóloga nos cuenta tres. "Una buena concentración, fortalecer la autoestima y la colocación de objetivos". Pujals incide en ésta última. "Hay que proponerse metas al principio de la temporada para que no interfiera la ansiedad. El deportista debe tener muy claro lo que quiere".

De lo contrario, pasan cosas como lo de Serena Williams, David Ferrer o Pepe. Pero también hay quienes lo hacen bien. Alberto Contador, último ganar del Tour, es un claro ejemplo. "Alberto supo controlar los nervios durante toda la competición. La clave está en el apoyo de su familia y en la seguridad en él mismo".

"No se sienten ejemplares"

Pero Contador es sólo una muestra de todos aquellos ídolos de niños que dan ejemplo de deportividad y buen hacer en el deporte. Y es que, aunque sea un momento puntual, una 'ida de olla' puede traer consecuencias para estos deportistas en su vida fuera de la competición. "Se quedan hechos polvo. Tras el momento de descontrol y de no ser consciente de la situación, cuando luego lo sopesan en frío, unido la crítica de los medios, pasan un momento verdaderamente horrible".

Por eso, muchos "desaparecen de la primera plana de la actualidad. Se produce un bajón en ellos porque no se sienten ejemplares", cuenta Pujals.

Sin embargo, otros dan la cara, aunque sea 12 años después. Tyson y Holyfield acaban de hacer las paces en el primer encuentro entre ambos tras arrancarle Mike un trozo de oreja a Evander en 1997.