Zlatan Ibrahimovic con Suecia
Zlatan Ibrahimovic con la selección de Suecia. EFE

La llegada de Zlatan Ibrahimovic a la MLS ha sido un golpe de efecto en términos mediáticos, y a diferencia de lo que pueda parecer, un movimiento contrario a la apuesta más reciente de la liga norteamericana, que ha pasado de tener como mercado principal a viejas glorias, a enfocarse en la llegada de jóvenes jugadores, sobre todo del fútbol sudamericano, que están dando un resultado excelente, caso de Miguel Almirón o Héctor Villalba en el Atlanta United del Tata Martino, o Diego Rossi en Los Ángeles FC.

Sin embargo, la incorporación del sueco, a pesar de su edad, es otra cosa. Sirva como ejemplo que la Major Leaguer Soccer, cuando la temporada no ha hecho más que comenzar, ya ha cumplido con las previsiones de todo el curso en cuanto a evolución de sus redes sociales. Una auténtica locura. Futbolísticamente, Ibra está aportando -lleva 3 goles en 3 encuentros- pero el impacto mediático que ha conseguido la MLS con su llegada ya compensa su fichaje.

Ibra, personaje público en Estados Unidos

Sirva como ejemplo que Jimmy Kimmel, una de las grandes estrellas televisivas de los Estados Unidos, le invitó a su programa, donde el sueco no dejó indiferente a nadie. "No soy el típico chico sueco, pero he puesto a Suecia en el mapa", aseguró. "Mi nombre en la lengua de los Balcanes significa 'oro', y yo preferiría que me llamaran así, pero sé que la gente tiene dificultades para pronunciarlo, así que alguien empezó a llamarme 'Ibra', y ahora la gente me llama Ibra. Ahora 'el león'".

Una de las cosas que más llamó la atención es cuando aseguró que, a diferencia de lo que le habían dicho, no está pasando desapercibido en los Estados Unidos: "En Europa el fútbol es enorme, así que a cada sitio que he ido la gente se vuelve loca y eso... La gente me dijo 'cuando vengas a Los Ángeles, no te preocupes. Podrás andar por la calle...' pero desde el primer día... pasa en todos sitios. Es mi culpa, si juegas de la forma que yo juego...".

"Mi fortaleza mental está hecha a prueba de balas, así que con cualquier cosa que hubiese hecho, sería el que soy hoy. Elegí el fútbol y lo siento por esa ofensa al resto de deportes, porque sería lo mismo", aseguró, para concluir con un "Un Mundial sin mí, no sería un Mundial".