Carlos Sainz y Nico Hülkenberg
Carlos Sainz y Nico Hülkenberg, en un acto promocional. RENAULT F1 TEAM

Carlos Sainz ya luce los colores de McLaren desde que acabó el GP de Abu Dhabi de 2018, y aunque su paso por Renault no ha sido demasiado destacable, sí le ha permitido cimentar la buena reputación que le ha hecho fichar por un grande que necesita resucitar.

Buena parte de sus conocimientos y mejora desde que salió de Toro Rosso fue gracias a tener de compañero a Nico Hülkenberg. El alemán está considerado como uno de los grandes pilotos de la parrilla, al menos de los más completos. No en vano acabó séptimo el Mundial, justo por detrás de los hombres de Mercedes, Red Bull y Ferrari, los tres grandes equipos de la parrilla de 2018.

La relación entre ambos, lejos de ser negativa, fue muy cordial. Hülkenberg y Sainz protagonizaron muchos momentos juntos, en los que se ve la gran complicidad que han tenido en su época como vecinos de box, aparte de la propia competitividad cuando se bajaban la visera del casco. El español, de hecho, considera que del alemán ha aprendido cómo ser elegante con tu compañero de boxes, sin olvidar que es el primer rival.

Hülkenberg ha dejado plasmado en su cuenta de twitter una despedida muy sonora, y muy clara, en la que demuestra una vez más su clase como compañero y a partir de ahora como rival hacia Sainz. "El año está casi acabado y es momento de buscar retos emocionantes en 2019, pero por ahora es momento de agradecer a Carlos su gran trabajo en equipo. ¡Buena suerte en McLaren, mi cabrón! No te quitaré ojo", ha escrito el alemán, junto a una foto de un evento publicitario.

El madrileño le contestó con otro tuit, y el mismo calificativo, deseándole también buenas carreras para 2019. "Gracias, cabrón, tengamos buenas batallas el próximo año. Y sigue luchando duro con los amarillos", escribió Sainz.