España empezó el partido dominando a los argentinos, con garra en ataque y seriedad en defensa, hasta el punto que Argentina, pese a intentarlo, apenas pudo crear ocasiones de peligro ante la portería de Trabal, aunque se notó siempre máximo respeto y prudencia entre los dos equipos, muy conocidos, pues la mayoría de los jugadores juegan en España o Portugal.

El único jugador del FC Barcelona en la selección española, Sergi Panadero, inauguró el marcador a los siete minutos de juego con un remate en el interior del área tras levantar la bola, tanto que supuso la entrada en la pista de Panchito Velázquez en las filas argentinas, con el que el conjunto albiceleste ganó en velocidad.

Con España presionando al límite en defensa, Argentina siguió teniendo muchos problemas, el técnico sudamericano Pablo Cairo ordenó la entrada del goleador Martín Payero con la intención de dar más mordiente en ataque a su equipo, pero fue Pedro Gil quién estuvo a punto de aumentar el casillero español, con dos ocasiones sólo ante el portero Fraifer, aunque el marcador no se movió más antes del descanso.

Tras el intermedio, Panchito y el delantero argentino del FC Barcelona, Carlos López, condujeron a los albicelestes hacia un juego más agresivo y arriesgado, buscando el empate, pero no lograron entrar en el partido, regalando espacios a España para que, en una rápida jugada, el joven Eduard Fernández prácticamente sentenciara el campeonato (2-0) a once minutos de la conclusión.

Sin embargo, la esperanza se adueñó de Argentina cuando Mariano Velázquez, a pase de López, logró reducir las diferencias, con tiempo suficiente para intentar el empate y forzar la prórroga, minutos finales en los que los albicelestes mostraron su mejor juego, con varias jugadas de peligro de Velázquez y López que atajó el meta español Trabal con una soberbia actuación.