Hingis vuelve a soñar
Hingis vuelve a soñar Agencias

Dos años después de retirarse por sus lesiones de tobillo y tras asegurar que no volvería a una competición oficial, la tenista suiza Martina Hingis regresó ayer. Lo hizo invitada por el torneo de Pattaya, con el objetivo de recaudar fondos para los afectados por el tsunami en Tailandia. Sin embargo, Hingis, embajadora de la Buena Voluntad de Organización Mundial de la Salud desde 2000, no descartó que esta prueba le serviría como test. Aparentemente, en la prueba no salió muy bien parada, ya que cayó en primera ronda ante Marlene Weingaertner, número 73 de la WTA, en primera ronda, por 1-6, 6-2, 6-2, pero era lo de menos, pues sólo fue una piedra de toque de cara a decidir un regreso definitivo.

Vida comprimida

Sólo tiene 24 años, pero los ha vivido de manera intensa. Con tres años ya jugaba al tenis. Su madre, divorciada de su padre, fue su entrenadora, y, con sólo 16 años y medio se convirtió en la más joven en llegar al número 1 de la WTA, sembrando críticas y temores entre las veteranas. Navratilova (por la que sus padres le pusieron Martina) comentó en una ocasión que le daba «miedo lo que están

BIO Nació en Kosice (Eslovaquia) el 30 de septiembre de 1980, pero es suiza. Con 16 años y medio se convirtió en la número 1 de la WTA más joven de la historia y revolucionó el tenis a finales de los noventa.
haciendo con estas niñas».


Hingis, ganadora de 76 títulos, entre ellos 5 de Gran Slam (3 Abiertos de Australia, uno de los EE UU y uno de Wimbledon), se retiró en octubre de 2002 por problemas de tobillo, tras caer ante la rusa Elena Dementieva, en segunda ronda del torneo Filderstadt. También porque veía la hegemonía de las hermanas Williams y quedó fuera del top ten de la WTA.

Gusto por los españoles

La fama de Hingis fue más allá de las pistas y ocupó muchas portadas de revistas. Conocidos fueron sus romances con el tenista español Julián Alonso y el golfista Sergio García. Además del tenis, siempre le ha gustado la equitación, en la que dijo que le gustaría competir. En alguna ocasión posó como modelo y ha trabajado como comentarista de una televisión australiana.