El piloto británico Lewis Hamilton tenía todo a su favor en el Gran Premio de Japón, con la pole en su bolsillo y con el recuerdo del año pasado, donde se proclamó vencedor. Pero una mala salida le ha costado al británico despedirse de la carrera nipona sin puntuar y con Felipe Massa pisándole los talos en la lucha por el Mundial. El brasileño, que finalizó sexto tras la sanción a Bourdais, se sitúa a cinco puntos del británico en la clasificación general.

Hamilton la lió en la primera curva, a la que llegó muy pasado y obligó a Raikkonen y a Massa a desviarse de su trayectoria por fuera de la pista para evitar la colisión y dejaban tras sí el caos.

En la segunda vuelta se tocaban Massa y Hamilton, que daba un trompo y se tenía que incorporar a la carrera en última posición, y se detenía en boxes para realizar su primera parada. Ambos serían sancionados posteriormente con un paso por la calle de garajes, Massa por su toque con Hamilton y éste por liarla en la primera curva.

"Ha sido una carrera muy extraña por todo lo que ha ocurrido en la pista y al final el séptimo puesto no es un desastre, teniendo en cuenta que mi adversario directo no ha sumado puntos".

En la segunda parte con los neumáticos duros volaba, lo que me da ánimos para las próximas carreras

 

Sobre su incidente con Hamilton señaló que había sido "un duelo duro pero no incorrecto y el paso por la calle de garajes ha penalizado demasiado mi carrera. En la segunda parte con los neumáticos duros volaba, lo que me da ánimos para las próximas carreras".

Luego explicó lo ocurrido con Bourdais: "creo que hay poco decir, me ha tocado por detrás y he dado un trompo. En el duelo con Webber he visto un hueco por la parte de dentro y me he lanzado, él me ha cerrado un poco contra el muro y puede ser que los que lo han visto desde fuera se hayan impresionado un poco, pero desde dentro del coche no ha sido así, era un momento clave en la carrera y tenía que intentarlo".

Roce con Alonso

Estaba siendo una de las peores carreras de Lewis, que en la última vuelta también quiso buscar bronca con Fernando Alonso. Hamilton, duodécimo y sin ninguna posibilidad de ganar puesto, se situó a la espalda del asturiano apurando las frenadas con la única intención de recuperar la vuelta perdida. Alonso le dejó pasar, consiguió la victoria en este Gran Premio, y Hamilton voló hasta la línea meta para lograr la duodécima posición que no le otorgaba ningún punto.