El conflicto entre Audiovisual Sport, Sogecable y  Mediapro por los derechos televisivos de la Liga española provocó ayer un domingo surrealista en el que los aficionados no supieron hasta última hora dónde ver los partidos. La Sexta anunció que daría en abierto los choques de Real Madrid y Barcelona, pero finalmente sólo ofreció el Madrid, pinchando la señal del Camp Nou a su antojo. Por su parte, Sogecable, que también había previsto ofrecer mediante pago por visión los dos partidos, dio al Barcelona, disculpándose con sus abonados por no televisar el Madrid. Les devolverá los doce euros que cuesta comprar un partido.