La denuncia de Carlos Marsá, presidente del Granada 74, contra José Torres, alcalde de Granada, y Juan Casas, concejal de Deportes, por  subvencionar al Granada CF ha provocado una reacción de indiferencia en la entidad presidida por  Francisco Sanz, que lucha por el liderato de su grupo, el IV, en Segunda B.

En un comunicado oficial, el Granada denunció «una torticera e interesada utilización de nuestro nombre y nuetros logros». «Estamos convencidos de la absoluta legalidad de nuestras acciones y las de nuestros colaboradores», añadió el club, que concluía con un rotundo «que nos dejen en paz».

Ganas de algo positivo

Mario Gibanel, centrocampista del Granada 74, mostró sus ganas de puntuar en Xerez y su disconformidad con el césped del Escribano Castilla de Motril: «El estado del césped perjudica al equipo que intenta jugar la pelota».