Carlos Sainz
Carlos Sainz, de Toro Rosso, dirige su monoplaza durante los entrenamientos libres en el circuito de Albert Park en Melbourne (Australia). EFE/Srdjan Suki

El alemán Nico Rosberg, de la escudería Mercedes, fue el más rápido en la segunda sesión de los entrenamientos libres para el Gran Premio de Australia, prueba inaugural del Mundial de Fórmula 1, que se disputa en Melbourne. Su compañero, el británico Lewis Hamilton, quedó segundo. Carlos Sainz fue séptimo, al marcar un tiempo de 1.30.071, mientras el otro español, Roberto Merhi, no pudo rodar.

En la mejor de sus vueltas, Rosberg cubrió los 5.303 metros de la pista semi-urbana de Albert Park con un tiempo de 1.30.071, una décima menos que Hamilton, campeón del mundo el año pasado. De esta forma repitieron en la segunda sesión los dos primeros puestos que lograron en la primera.

Por detrás de los Mercedes, en la tabla de tiempos se situaron los Ferrari. En su debut con la escudería de Maranello, el cuádruple campeón alemán Sebastian Vettel firmó el tercer crono, a siete décimas de Rosberg, en un entrenamiento en el que se marcaron los mejores tiempos del día. Su compañero finlandés Kimi Raikkonen fue cuarto, a un segundo y una décima de Rosberg.

Sainz, por su parte, dio 41 vueltas al trazado australiano en el segundo entrenamiento y su tiempo se quedó a dos segundos y cuatro décimas del que marcó Rosberg. En la primera sesión de los libres, había quedado cuarto. Su compañero de equipo en Toro Rosso, Max Verstappen, sólo pudo ser decimocuarto de los 16 pilotos que participaron en esta segunda sesión, con un tiempo de 1.31.395.

El debut del castellonense Merhi deberá esperar. Recién inscrito en el campeonato, su equipo, Manor —heredero de Marussia—, no fue capaz de poner este viernes sus coches en pista.

Bandera roja

Esta segunda sesión estuvo suspendida durante unos minutos, con bandera roja, por el accidente del danés Kevin Magnussen, sustituto de Fernando Alonso en McLaren.

Magnussen, que reemplaza en este Gran Premio al piloto asturiano, lesionado en los test de Barcelona el pasado 22 de febrero, perdió el control del coche y entró en la zona de gravilla a poca velocidad, pero suficiente para romper la suspensión delantera del monoplaza tras chocar con las protecciones. La sesión se reanudó en cuanto fue retirado de pista el McLaren de Magnussen, que no sufrió daño físico alguno.