La lucha contra el amaño de partidos en el deporte continúa con firmeza, y este martes hubo un importante avance con la denominada operación Oikos, la más importante hecha en España hasta la fecha. En total, diez personas habían sido detenidas, entre ellas Raúl Bravo (ex entre otros del Real Madrid y al que se acusa de ser el cabecilla de la trama), Borja Fernández (capitán del Valladolid), Carlos Aranda (ex de numerosos equipos de Primera) e Íñigo López (Deportivo de la Coruña), que han pasado la noche en el calabozo. Además, está siendo investigado Samu Sáiz (Getafe), que se encontraba en la playa y de momento no se ha procedido a su apresamiento. Y también ha sido detenido Agustín Lasaosa, presidente del Huesca.

"Está prevista la detención de once personas, entre los que se encuentran jugadores de fútbol de Primera División retirados y en activo, jugadores en activo de Segunda División así como presidentes y directivos de un club", explicó en un comunicado la Policía, que también señaló que la investigación ha permitido corroborar que los investigados alcanzaron acuerdos con diferentes jugadores para "amañar al menos tres partidos de la Primera, Segunda y Tercera división".

Nueve partidos investigados

El comunicado desvela que "uno de los amaños, correspondiente a la Segunda, tuvo una fuerte incidencia en las apuestas al registrar las casas un volumen de dinero hasta 14 veces más elevado al normal para esta división".

Se trataría del Huesca-Gimnàstic de la pasada temporada, choque que acabó 0-2 para los catalanes. Los oscenses acababan de subir a Primera en la jornada anterior y se habría pactado la victoria final y el 0-0 al descanso.

La investigación policial respecto a los amaños de partidos alcanza a nueve partidos de las temporadas 16-17 y 17-18, incluido el Huesca-Nàstic que hizo saltar las alarmas. LaLiga, que fue quien inició la investigación, tiene un grupo de trabajo creado para detectar cualquier anomalía.

Según informó el programa de Antena 3 Espejo Público, otro de los encuentros investigados es el Valladolid-Valencia de la última jornada de Liga. En él, los che se jugaban la Champions, mientras que los pucelanos estaban salvados. Hubo victoria visitante por 0-2 y los errores groseros de los jugadores vallisoletanos en los goles valencianistas hacen aumentar las sospechas.

Los clubes se defienden

Después de que saltaran las noticias sobre la operación Oikos, los clubes implicados directa o indirectamente publicaron diversos comunicados asegurando que no tienen nada que ver.

El Real Valladolid "rechaza cualquier tipo de conducta o comportamientos fraudulentos", aunque no hizo mención a su jugador Borja Fernández.

El Huesca quiso aclarar que "no se le imputa la comisión de hecho delictivo alguno" y que "no ha participado en ninguna actividad irregular ni ha obtenido beneficio deportivo o económico".

Y el Valencia avisó de que "como entidad absolutamente ajena a este asunto, emprenderá las medidas legales oportunas" contra aquellos que "difundan cualquier rumor o noticia infundada que trate de relacionar a nuestro club" con los amaños.

Las investigaciones todavía están abiertas y se han hecho registros en Valladolid, La Coruña, Madrid, Huesca y Málaga. Los detenidos pasarán 72 horas a disposición judicial y dormirán en dependencias judiciales hasta el jueves, cuando declararán en el juzgado de instrucción 5 de Huesca.

Pagos por adelantado

Según fuentes de la investigación, la la manipulación de los encuentros se realizaba con una selección previa, preferiblemente al inicio o al final de la liga. Después se apostaba, intentando pactar apuestas combinadas, lo que permitía incrementar los márgenes de ganancia. Posteriormente había un proceso de captación, tanteando a algún miembro de la plantilla, preferiblemente a uno de los capitanes. La forma de pago se realizaba una vez aceptado el amaño, por adelantado y en metálico, pero en dos fases: una inicial antes del encuentro y, otra, posterior tras lo pactado.