Autogol de Piqué
Gol en propia puerta de Piqué en la ida de la Supercopa. ESPN

Los aficionados del Real Madrid recordarán la ida de la Supercopa (1-3) con gusto y no es para menos. Los goles han sido para que los degusten varias veces.

Hubo que esperar al arranque del segundo tiempo para ver moverse al marcador. El primer tanto fue obra de Piqué, en propia puerta, después de una gran jugada de Isco para la banda izquierda, que prolongó a Marcelo el balón y el centro del brasileño, raso, al área pequeña, fue rematado con mala fortuna por el central azulgrana, que pilló fuera de sitio al portero Ter Stegen.

Peor imposible para el mayor enemigo del equipo blanco (este domingo azul), que se quedaba con cara de circunstancia sentado en el césped tras su error.

La réplica del Barça llegó y fue después de una polémica jugada en el área, llevada a cabo por el delantero Luis Suárez ante Navas, que simuló ser derribado por el guardameta madridista, lo que le valió que el árbitro señalase penalti. Messi empataba de penalti, pero aún quedaba un mundo.

Apareció Cristiano en el partido y, en el 80, el portugués encaró a Piqué en una nueva contra magistral, recortó hacia su pierna buena y disparó duro y potente batiendo a Ter Stegen (1-2).

El tercer tanto y la ratificación del buen partido madridista lo firmó Marco Asensio ya en el 90, con una nueva galopada tras el enésimo contraataque madridista que acabó con un zurdazo magestuoso a la escuadra corta del meta azulgrana.