Después de unos partidos en los que el Barcelona adoleció de una relativa falta de puntería, Leo Messi se echó a sus espaldas el equipo para conseguir la remontada ante el Sevilla y dejar muy encarrilado el título liguero. El capitán culé logró su partido número 50 marcando tres goles o más (44 con la elástica blaugrana, 6 con Argentina), en un día especialmente lúcido para él.

El primer gol lo logró a los 26 minutos de cuentro, cuando remató con una gran volea un centro de Rakitic. El tanto supuso el 1-1 del partido.

El segundo de la 'Pulga' llegó nada más llegar al último tercio del partido, cuando aprovechó una gran combinación con Dembélé. La pasividad de Vaclik le permitió acomodarse el balón para, con la derecha, mandarlo directo a la escuadra.

El tercero de la cuenta particular de Messi y que acabó hundiendo al Sevilla llegó a cinco minutos del tiempo reglamentario, cuando aprovechó un mal despeje del portero sevillista para culminar de vaselina un nuevo 'hat trick' en su cuenta particular.