Golden Trail Races
Golden Trail Races Raúl Rodríguez

El boom de las carreras de montaña ha subido un peldaño más en 2018, con un calendario repleto cada fin de semana y con una palpable falta de sintonía entre organizaciones y federaciones para unificar e impulsar en amornía. Ha sido Salomon, buque insignia, quien ha dado un paso hacia esa utópica integración, creando las 'Golden Trail Series'.

La fórmula, con origen en el cerebro de Greg Vollet, huele a éxito: un campeonato de cinco carreras mayúsculas, los mejores atletas del mundo (de la 'cuadra' Salomon o cualquier otra) y una guinda final en algún rincón remoto del planeta.

En su estreno, la competición tuvo el mejor bautizo posible, la carrera con mayor aura del universo trail running: Zegama; pasó después por el precioso marco del maratón del Mont-Blanc, continuó con la veloz Sierre-Zinal suiza, escaló hasta el Pikes Peak de Colorado y concluyó en los highlands escoceses.

Y ahora, llega la gran cita final, en Suráfrica, donde comparecen los diez mejores clasificados en cada categoría, la élite, en la Otter Trail, una carrea única donde se corre, se nada y se evitan serpientes.

Solo tres medios acuden al evento como testigos de excepción: L'Equipe, Gazzetta dello Sport y 20minutos.

La competición llega especialmente reñida en categoría femenina, con Ruth Croft, Ida Nilsson y Megan Kimmel separadas por menos de una decena de puntos. A la zaga está la catalana Eli Gordón, garantía de calidad y constancia con ganas de abrochar como se debe una campaña superlativa. La otra representante española, Sheila Avilés, también aspira a todo, especialmente si el terreno es técnico y cuesta abajo, donde vuela.

Al frente del panorama masculino, el último en llegar a tierras surafricanas y el primero en cruzar la meta cada vez que toma la salida: papá Kilian Jornet. Líder de la clasificación tras vencer en Mont Blanc, Zinal y Escocia y reciente campeón de skyrunning (otra de las disciplinas del trail) hace apenas cinco días y con la paternidad publicada apenas hace unas horas via Instagram, Jornet llega con renta para sacar la calculadora, y más con su cadera lastimada.

Tomará precauciones pero el título está a tiro. En su retrovisor aparecen ilustres rivales: el noruego Angermund, el suizo Lauenstein o los españoles Aritz Egea y Oriol Cardona acechan en la clasificación. Aspiran a todo y calidad tienen por un tubo. Con permiso de Luis Alberto Hernando, Pascal Egli y la legión norteamericana de Miller, Hawks y compañía, están todos los que son. Y tienen mucha hambre.