El partido amistoso disputado entre Sevilla y Liverpool tuvo un desagradable protagonista. En un momento del partido, el central francés del Sevilla Gnagnon se enfadó porque el árbitro no sancionó una falta y su reacción fue una brutal patada al jugador juvenil del Liverpool Larouci, que tuvo que ser retirado en camilla, y del que aún no se conoce el alcance de la lesión. El árbitro no dudó y expulsó al defensa del Sevilla.


Una vez finalizado el encuentro, el jugador mostró su arrepentimiento y pidió disculpas a través de las redes sociales: “Quiero disculparme publicamente con el Liverpool, la familia del jugador y sus aficionados, ha sido un acto odioso por mi parte, sea cual fuere la razón, no debería verse sobre un campo de fútbol. Todas mis oraciones van dirigidas al jugador y su familia"


Por su parte, el Sevilla también se sumó a los deseos de una "recuperación completa y rápida".