El ex internacional Ionel Ganea, actualmente capitán del Poli Timisoara, puede recibir una dura sanción por haber golpeado a un árbitro durante el partido con Rapid de Bucarest (1-1) en el campeonato de la primera división rumana, disputado la pasada noche.

Ganea agredió brutalmente al árbitro de línea Dorin Mudura, después de ser expulsado por tarjeta roja en el minuto 70, por una supuesta falta tras un contacto con un jugador del Rapid.

Ganea, que hace dos jornadas fue también expulsado del terreno, agarró al árbitro por la cabeza y le golpeó la espalda con el puño y con la rodilla. Tres colegas lograron contenerlo y convencerle de que abandonase el terreno de juego.

Cinco minutos más tarde las fuerzas de orden tuvieron que impedir al jugador que entrase de nuevo en el terreno.

"Lo siento por el gesto que he hecho, pero no puedo más. No puedo aceptar esto, ¡dos tarjetas rojas en tres partidos! Me siento cazado", declaró Ganea a la prensa.

Ganea, 34 años, corre el riesgo de ser castigado con 24 partidos de suspensión y no jugar hasta fines de la temporada 2007-2008, la más dura sanción jamás dictada contra un futbolista de la primera división rumana.

No es la primera vez que Ganea se ve envuelto en una acción de este tipo. En 2004 acabó con la carrera de la joven promesa inglesa Kennedy, al que lesionó con una fortísima entrada en la rodilla de la que Kennedy no se recuperó en tres años.