El italo-brasileño Thiago Motta, centrocampista del Atlético de Madrid, abandonó en camilla el entrenamiento del conjunto rojiblanco con evidentes gestos de mucho dolor y sin poder apoyar la pierna, tras sufrir una lesión en su rodilla izquierda.

Según los médicos del club colchonero, estará cuatro semanas de baja tras haberle sometido a varias pruebas. Se confirma la rotura de ligamentos, la lesión es en la misma zona donde ya sufriera otra que le tuvo siete meses de baja. El martes se le hará una artroscopia.

"En cuatro semanas debería estar bien, pero todo depende de que no haya ninguna cosa extraña, que creo que no, entre otras cosas porque no tiene sangre. Eso es muy importante", explicó el doctor Pedro Guillén.

"Le hemos dicho que hay que quitarle el cachito del menisco roto, que se ha desplazado y le ha bloqueado la rodilla".

El futbolista se dañó esa articulación hace ya años, el 11 de septiembre de 2004 cuando jugaba en el Barcelona, en la parte final de la sesión preparatoria de esta mañana del equipo rojiblanco, cuando el futbolista participaba en un ejercicio de posesión de pelota.