Freire y Pozzato
Óscar Freire (i) y Filippo Pozzato tras cruzar la meta. (Efe)

Óscar Freire (Rabobank) dijo todo lo que piensa sobre las sospechas que hay entre los organizadores del mundo del ciclismo. No es la primera vez que habla sin tapujos, un día antes de la cita en Stuttgart lo hizo en El País.

Primer ‘palo’ para la Unión Ciclista Internacional y razonado: "En el fútbol, si hay problemas, recuerde lo de Italia, la FIFA los soluciona y mira por su deporte; la FIA no ha echado a Alonso y Hamilton, han multado a McLaren y sigue el espectáculo. En ciclismo da uno positivo y echan al equipo. Y todos somos sospechosos".

Segundo para él mismo y sus compañeros: "En el pelotón hay compañeros a los que no conozco. Se pudo haber hecho algo y no se hizo. Ni los equipos ni los organizadores... La gente es muy egoísta. Ahora llega el Mundial y hay corredores que tienen problemas, ahora es cuando quieren hacer algo, antes no".

Tercero para el presidente de la UCI, Pat McQuaid: "Lo haría mejor. Es imposible hacerlo peor. Por lo menos miraría por lo mío, el ciclismo. Bueno, él también mira por lo suyo. Es increíble las decisiones... La UCI ProTour, por ejemplo. No conozco a nadie que me diga que sea una buena idea, pero firmaron todos".

Freire es un ciclista que declara haber "perdido la ilusión" y que prefiere que su hijo no se dedicara al ciclismo. Para el cántabro, en el ciclismo han pagado "muchos justos por pecadores", la mayoría de las carreras las ve como "un trabajo" y considera que "si ganas, ahora piensan mal de ti".