Gol de Umtiti a Béltgica
Samuel Umtiti bate a Courtois para hacer el gol de Francia a Bélgica. EFE

Francia jugará el próximo domingo su tercera final de un Mundial tras superar a Bélgica (1-0) en una apasionante semifinal en San Petersburgo.

20 años después de ganarle a Brasil el Mundial que organizó en 1998, y 12 años después de perder en Alemania su segunda final, ante Italia, Francia volverá a pelear por levantar la Copa del Mundo en el estadio Luzhniki de Moscú.

Las dos mejores selecciones en Rusia 2018 –algunos hablaban de una final anticipada– se vieron las caras con todas sus grandes estrellas sobre el césped. Griezmann, Mbappe, Pogba... Didier Deschamps pudo jugar con su 11 de gala, una vez recuperado al sancionado Matuidi.

Enfrente, Roberto Martínez, el único superviviente español en el Mundial, solo tuvo que hacer una cambio, Mousa Dembele por el sancionado Meunier, pero contó con los pesos pesados de Bélgica: Hazard, Lukaku, De Bruyne... y fueron los belgas los primeros en crear peligro con un disparo deHazard demasiado cruzado al cuarto de hora.

Francia no tuvo reparos en ceder terreno al rival, consciente de que el contragolpe es una de sus mejores armas, y Bélgica apretó en los primeros compases. El delantero del Chelsea volvió a intentarlo con otro disparo que desvió Varane y Lloris tuvo que lucirse en un par de ocasiones, sobre todo con una gran estirada para despejar un remate de Alderweireld.

Poco a poco, Francia logró ahuyentar el peligro de su área y disfrutó también de dos clarísimas ocasiones. En la primera, Giroud no acertó a rematar un centro de Mbappe al punto de penalti, y en la segunda, la pierna de Courtois evitó el tanto de Pavard.

Francia había despertado y Umtiti lo dejó muy claro al inicio del segundo tiempo al cabecear a gol un córner de Griezmann. El central del Barça superó en el salto a Alderweireld y Fellaini para sorprender a Courtois. Fue un duro mazazo para los belgas y Francia, muy crecida, estuvo a punto de volver a marcar a los pocos minutos, pero Giroud no aprovechó un pase genial de tacón de Mbappe.

A Bélgica le costó meterse de nuevo en el partido, aunque tuvo ocasiones para empatar, como un disparo duro de De Bruyne o un cabezazo de Fellaini a centro de Mertens, el revulsivo que había buscado Roberto Martínez en el banquillo. Hazard, el más activo, intentaba tirar de su equipo, pero el tiempo se le iba agotando a los diablos rojos.

Witsel también lo intentó desde lejos, pero respondió un siempre seguro Lloris. En la recta final, con Bélgica volcada en ataque, Francia pudo sentenciar si Tolisso llega a superar a Courtois en un mano a mano.