Antoine Griezmann
Antoine Griezmann reacciona tras fallar un penalti con Francia. EFE

Francia no tuvo piedad ante Andorra, en un partido con claro color 'bleu' en el Stade de France. Los campeones del mundo ganaron por 3-0, y pudieron ser más de haber más puntería de sus atacantes, especialmente de Antoine Griezmann.

El delantero francés ya llegaba muy señalado al segundo encuentro de esta concentración tras su fallo de penalti ante Albania, por lo que cuando Josep Gomes le derribó, no dudó en pedir ser él quien tirara. Craso error: repitió fallo, esta vez porque el portero le adivinó la intención. En tres días ha fallado dos de los cinco penaltis errados en su carrera deportiva profesional.

Él prefirió reírse, porque no le quedaba otra, porque el cancerbero de la selección número 136 del mundo tampoco es para presumir. No obstante, se resarció después. Con 1-0 en el marcador, gracias a Coman, se sacó una gran asistencia a su compañero Lenglet para el 2-0.

Ben Yedder remató la faena gala en el minuto 91 con un 3-0 que se antoja corto por la cantidad de disparos (más de 20) que realizaron los de Deschamps.