Fernando Alonso
Fernando Alonso, junto al Cadillac DPi del Wayne Taylor Racing de las 24 horas de Daytona. WAYNE TAYLOR RACING

Fernando Alonso afronta esta semana la disputa de las 24 horas de Daytona por segunda vez, aunque ahora lo hará de manera muy distinta a su debut. El asturiano llega con un año de bagaje en el Mundial de Resistencia, algo que le ha servido para afrontar con ganas la única prueba que va a disputar del IMSA, el prestigioso campeonato estadounidense de resistencia, al volante de un Cadillac DPi del equipo Wayne Taylor Racing.

Su última campaña en Fórmula 1 fue la de transición entre convertirse en un corredor de monoplazas a uno de prototipos, lo que en sus palabras ha sido "un reto cambiar de coches cada fin de semana". Él mismo expresa las diferencias entre ambas filosofías.

"Son todos realmente diferentes y requiere diferentes estilos de pilotaje, de preparación y filosofía de carreras", expresa el asturiano, en declaraciones al que será su equipo en la cita en el circuito de Florida. "En la Fórmula 1 todo es la clasificación y la primera vuelta, la salida, la primera curva. Aquí todo va sobre la consistencia, la gestión del tráfico, mantener el coche sano y salvo para las últimas horas... Es una manera diferente de afrontar las carreras", analiza Alonso.

Para el asturiano, el mayor reto a la hora de encarar carreras de 24 horas (ha disputado dos en prototipos y ganado una, las 24 horas de Le Mans ni más ni menos), es habituarse al cambio de pilotar carreras al sprint (una hora y media o dos) a una de larga duración. Ahora ya sabe lo que supone tener que verse fuera del coche durante unas horas, hacer un relevo y volver a salir, sin que toda la presión esté sobre él y su actuación, pero tampoco toda la responsabilidad.

Eso implica que ya no puede conformarse con acabar la carrera en Daytona. "Los objetivos son mayores este año, pero al mismo tiempo, sé cómo van las carreras de 24 horas y lo difiícil que es predecir todo lo que puede pasar en 24 horas. A veces nos desanima ver lo que ocurre en pista, con el tráfico y demás. En ese momento, es cuando necesitamos mantener la calma y ejecutar la carrera lo mejor posible para ver qué pasa. Incluso aunque las expectativas están muy altas, 24 horas es mucho tiempo", avisa el español sobre un posible problema que puede pasar.

No obstante, en este 2019 llega mucho más preparado. "El año pasado, esta fue mi primera carrera de prototipos en Estados Unidos y mi primera experiencia en un cockpit cerrado. Este año estoy algo mejor preparado y usaré mi experiencia en el WEC también. Esta carrera fue una gran experiencia el año pasado, con los fans y lo cerca que están de los garajes. Todo es mucho más abierto que en Europa", señala, satisfecho, Alonso.