Felix Baumgartner se convirtió en el primer hombre en saltar desde más de 39.000 metros de altura después de más de dos horas de ascenso en un globo de 0,002 centímetros de grosor. El paracaidista austríaco logró romper la barrera del sonido tras efectuar un salto desde la estratosfera sobre el estado de Nuevo México.

Ha logrado controlar el descenso y evitar caer en barrena, lo que le podría haber llevado a perder la consciencia o sufrir una hemorragia cerebral en caso de girar de forma descontrolada.

Cuando uno está de pie en la cima del mundo, se es demasiado humilde como para pensar en los récords

Según ha indicado en la rueda de prensa posterior, se ha convertido este domingo en el primer hombre en atravesar la barrera del sonido (1.224 kilómetros por hora) sin ayuda mecánica, al alcanzar velocidades de 1.342 kilómetros

La caída libre ha sido de cuatro minutos y 19 segundos. En total ha requerido unos 16 minutos en tocar suelo en un aterrizaje perfecto en paracaídas tras lanzarse al vacío dentro de su traje presurizado, que le protegió de la baja presión y las bajas temperaturas.

"A veces tenemos que llegar muy alto para ver lo pequeños que somos", declaró el deportista en una rueda de prensa al conocer su récord. "Cuando uno está de pie en la cima del mundo, se es demasiado humilde como para pensar acerca de los récords", agregó.

Violencia del descenso

"Ha sido más difícil de los que todos nos esperábamos", declaró en exclusiva en su primera entrevista a la televisión austríaca Servus, propiedad del patrocinador del proyecto. "Durante unos segundos pensé que iba a perder el sentido", agregó, debido a la violencia de la caída por la velocidad de 1.173 kilómetros hora que alcanzó en los primeros 40 segundos. "Estás bajo presión, no sientes el aire", declaró.

Desde el punto de vista de la consciencia, siempre he sabido lo que sucedíaA pesar de esos momentos críticos Baumgartner no quiso abrir un paracaídas especial para estabilizar el descenso y dijo que siempre supo lo que estaba sucediendo durante la caída. "Desde el punto de vista de la consciencia, siempre he sabido lo que sucedía", dijo.

"Ha sido muy difícil. Estás deshidratado, estás cansado. Ahí arriba es un mundo distinto, el cuerpo reacciona de forma diferente. Ha sido muy difícil, espero que hayamos superado la barrera (del sonido)", declaró.

Los cálculos de la misión preven que ha roto la barrera del sonido en los primeros 40 segundos de caída libre, cuando ha acelerado en ese espacio de tiempo hasta 1.173 kilómetros por hora. "No he sentido ese golpe sónico, creo que pasa detrás de uno, estaba demasiado ocupado manteniendo el control. No tengo ni idea de si he volado a través de la barrera (del sonido)".

Otros récords

Además, Felix, de 43 años, también quebró el récord al vuelo en globo tripulado de mayor altura después de que su aparato superase los 37 kilómetros. El austriaco ascendió dentro de una cápsula amarrada al enorme –pero extremadamente delicado– globo de helio.

Baumgartner ya realizó un intento el pasado martes pero tuvo que ser suspendido por exceso de viento, ya que superaba los 40 km/h mientras que no puede sobrepasar los 10 km/h para que el salto fuese viable.

Su principal asesor es el poseedor del récord del salto en paracaídas desde mayor altitud: Joe Kittinger, de 84 años, que se arrojó en 1960 cuando era miembro de las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos desde una altura de 31.333 metros.