El deportista de alto riesgo Felix Baumgartner se ha convertido en el primer hombre en arrojarse desde más de 39.000 metros de altura en caída libre.

Estas son las claves:

La cubierta de la cápsula está creada para aguantar temperaturas de hasta 70 grados bajo cero

Cápsula, globo de helio y traje presurizado. La cápsula está diseñada para proteger a Baumgartner durante su ascenso. La nave pesa 1.315 kilos, tiene 3,4 metros de alto y 2,5 metros de ancho.

La mayor parte de su estructura es de fibra de vidrio reforzada y poliepóxido. La cubierta externa está especialmente creada y presurizada para aguantar las temperaturas de hasta 70 grados bajo cero que hay en la estratosfera.

La película sintética que conforma el globo es muy delicada, ya que el plástico en el que está fabricado es de apenas 0,002 centímetros de grosor, diez veces más fina que las bolsas de plástico para congelar alimentos.

Contó también con un traje presurizado para protegerle de las condiciones extremas en la estratosfera. El salto es por encima de la denominada "Línea de Armstrong", a 19.200 metros, un punto donde la presión del aire es tan baja que sin el traje, todos los fluidos corporales se evaporarían.

Condiciones meteorológicas idóneas de lanzamiento. Los vientos eran también una preocupación en la frontera de la Estratosfera, donde las turbulencias son comunes.

Las cuatro marcas:

  • El primer humano que rompe la velocidad del sonido sin apoyo mecánico en una caída libre. Hasta ahora el récord estaba en 988 kilómetros por hora.
  • La caída libre desde el punto más alto, 36.576 metros, cuando el récord anterior, de hace 52 años, era de 31.333 metros.
  • La caída libre más larga, alrededor de cinco minutos y 35 segundos, cuando el récord anterior era de cuatro minutos y 36 segundos.
  • El vuelo tripulado en globo al punto más alejado de la tierra, 36.576 metros (el anterior récord era de 34.668 metros).

La misión Red Bull Stratos tiene como objetivo "proporcionar información que promoverá el avance de la seguridad aeronáutica". Los datos se podrán utilizar para desarrollar una nueva generación de trajes espaciales con mayor movilidad y visión.

Además, se puede utilizar el resultado de ese experimento como base para protocolos de actuación para rescatar astronautas en el espacio cercano. Por último, se indica que la misión servirá para conocer los efectos sobre el cuerpo humano de la aceleración y la desaceleración supersónica, incluido el desarrollo de innovaciones en los sistemas de paracaídas.