El suizo Roger Federer, número uno del mundo, y el director del Masters Series de Madrid, Manolo Santana, no llegaron a jugar en el cielo de Madrid, en la azotea del edificio más alto de España,
Torre Mutua de 250 metros de altura, como estaba previsto por ciertos problemas para llegar hasta ese emplazamiento.

La azotea del edificio de 250 metros de altura que se está construyendo en la antigua Ciudad Deportiva del Real Madrid iba a ser el escenario de una exhibición de tenis como la que ya realizó Federer con el estadounidense Andre Agassi, en el helipuerto, situado a 320 metros de altura, del lujoso hotel Burj Al Arab, de Dubai, el pasado 22 de febrero de 2005.

Sin embargo y pese a estar la pista, de apenas seis o siete metros de larga y tres o cuatro de ancha, dispuesta la exhibición no llegó a realizarse por las dificultades para acceder a dicho emplazamiento.

Una vez que los ascensores exteriores alcanzaban la máxima altura, unos 230 metros, había que introducirse en el edificio y completar el ascenso de tres plantas más por unas escaleras en construcción, llenas de polvo, tierra y aperos de albañilería.

Después había que pasar por debajo de vigas y andamios, algunos situados apenas a un metro del suelo que se pisaba, y finalmente acceder a la azotea por una escalera vertical, sujeta con alambres, de unos cinco metros de largo.

Al llegar arriba después de la 'gimkana' apenas había sitio para moverse. El riesgo se consideró demasiado alto y se suspendió el acto.