El número 1 del tenis mundial, Roger Federer, criticó a la organización de Roland Garros por programar partidos demasiado tarde cuando apenas queda luz solar.

"Odio jugar casi a oscuras porque no se puede ver bien la bola", aseguró el suizo, que también reconoció que tuvo problemas en su último partido por culpa de la falta de luz.

Se piensan que porque sea el número 1 tengo que ganar en tres sets

"Se piensan que porque sea el número 1 tengo que ganar en tres sets, pero uno empieza a ponerse nervioso y el partido se complica. No entiendo como alguien puede jugar, incluso, detrás de mí", explicó Federer en referencia a su partido contra el francés Thierry Ascione. Detrás suyo jugaron Radek Stepanek y Edouard-Roger Vasselein.

Federer ya vivió una situación similar hace dos años, en las semifinales contra Rafael Nadal. En aquel partido, el viento, la lluvia y la oscuridad se unieron, y el suizo deseó que el duelo se aplazase para el día siguiente. El juez de silla decidió ampliar el límite horario y la derrota del suizo se consumó.

"Ahora sé manejar ese tipo de situaciones, pero entonces quería parar ese partido, pero había presiones del público, de la televisión y de mi rival", afirmó.

El tenista de Basilea también profetizó "algunas derrotas sorprendentes" si empieza a hacer calor en París después de muchas jornadas de lluvia: "El cuerpo se ha acostumbrado al frío y los partidos serán ahora más peligrosos".