De esta forma, a la cordobesa se le escapó la medalla al igual que ocurriese hace cuatro años en la cita olímpica de Londres donde finalizó en quinta posición. Tras una brillante fase clasificatoria, supo controlar los nervios en las semifinales para luchar por un bronce, que finalmente se le escapó en el 'shoot-out', teniéndose que consolar con un segundo diploma olímpico cuando era seria candidata al podio.

Y es que Gálvez llegaba a Río de Janeiro como vigente campeona mundial de la categoría y confirmó su buen momento en la fase preliminar donde rompió 69 de los 75 platos a los que disparó en las tres series de 25.

La andaluza se colocó primera tras romper 24 en la tanda inicial y nunca abandonó puestos de finalista tras sumar 22 y 23 en las dos siguientes. La australiana Laetisha Scanlan (70) fue la única capaz de romper más platos que la española.

En la semifinal, donde competía junto a otras cinco tiradoras, la cordobesa rompió un total de 12 platos de los 15 que componían la tanda, siendo superada por la australiana Catherine Skinner, que rompió 14 y por la neozelandesa Natalie Rooney y la estadounidense Corey Cogdell que rompieron 13.

Tras un desempate entre estas dos últimas tiradoras en el que salió victoriosa Rooney, Gálvez se midió a la americana por la medalla de bronce. La igualdad se mantuvo entre ambas y tras diez platos se mantenía el empate y la tensión se acrecentaba, con la española respondiendo a cada acierto de su rival.

Sin embargo, Cogdell falló y la cordobesa tuvo la oportunidad de llevarse el bronce, pero no acertó y erró su disparo a falta de un plato. Las dos tuvieron nervios de acero y se tuvieron que ir a un desempata, de final amargo para la de Baena, que no acertó su primer disparo.

De este modo, la española se quedó sin su ansiada medalla y el tiro olímpico sin su cuarta presea tras las platas de Ángel Fernández (pistola 50 metros en Helsinki'52) y María Quintanal (foso olímpico en Atenas'04) y el bronce de Jorge Guardiola (skeet en Seúl'88).

Por otro lado, la medalla de oro en la prueba fue para la australiana Catherine Skinner, quien con 12 platos, se impuso en la gran final a la neozelandesa Natalie Rooney, que pulverizó un total de 11.