Inglaterra-Escocia de rugby
Partido entre Inglaterra y Escocia en el 'Seis Naciones' de rugby. EFE

La afición por el rugby ha unido a Ron Rutland y James Owens, un sudafricano y un británico que como tantos otros son unos apasionados del deporte del balón ovalado. Tanto es así que van a ir desde su Gran Bretaña natal a Japón, donde se disputa el Mundial de Rugby a partir del 2 de septiembre. Hasta aquí todo normal, si no fuera por una peculiaridad en el viaje: lo harán en bicicleta.

Rutland y Owens salieron del Twickenham Stadium de Londres el pasado 2 de febrero. No es un punto de partida casual: ahí se disputó la final del Mundial de 2015, que ganó Nueva Zelanda a Australia por 34-17.

A lo largo de 231 días, pasando por 27 países en dos continentes, estos dos amigos van a vivir una aventura que les tiene que llevar a la meta en el Tokyo Stadium de la capital japonesa, donde el 2 de septiembre arranca el Mundial de rugby de 2019. En total, recorrerán unos 20.000 kilómetros.

"Es bastante duro. Estamos unas siete horas sobre el sillín", relata Rutland a CNN desde un punto indeterminado de Bulgaria. Este sudafricano no es ajeno a las grandes gestas: en 2013 viajó desde su país a Gran Bretaña para ver el debut de los 'sprinboks' ante Japón. Además, ejerció de caddie para el golfista Adam Rolston en el hoyo más largo de la historia, a través de todo el desierto de Mongolia. Por esto último, su nombre aparece en el Libro Guinness de los Récords.