Angela Merkel
La canciller alemana, Angela Merkel, celebra un gol de Alemania ante Grecia. EFE

La prensa alemana celebra con contundentes titulares la victoria de la selección nacional por 4-2 frente al combinado griego en los cuartos de final de la Eurocopa 2012.  

Destacan la estrategia de rotación del entrenador nacional, Joachim Löw

"No nos para nadie. Tampoco Inglaterra o Italia", titula el popular diario Bild en su portada, dando por supuesto que el combinado nacional alcanzará la final tras batir en semifinales al vencedor del Inglaterra-Italia.

El periódico destaca asimismo la aportación del madridista Özil, que recibe la mejor nota de los comentaristas de la publicación, y la visita de la canciller alemana al vestuario tras el partido, a la que llama "FANgela Merkel".

El rotativo Süddeutsche Zeitung asegura por su parte que "Alemania se tambaleó solo durante seis minutos", en referencia al tiempo en el que el marcador del estadio de Gdansk se mantuvo en 1-1 tras el empate heleno.

Aquí subraya el papel de Philipp Lahm, de quien dice que marca pocos goles pero que los que logra siempre tienen un significado especial: en esta ocasión fue el que rompió la igualada y desencadenó la abultada victoria alemana.

Espectáculo

Tanto el Süddeutsche Zeitung como el Frankfurter Allgemeine Zeitung destacan que la estrategia de rotación del entrenador nacional, Joachim Löw, ha funcionado a la perfección. Este último periódico titula con un sobrio "Alemania en semifinales" su artículo sobre el encuentro de ayer.

La edición online de Der Spiegel habla de "Espectáculo futbolístico: Alemania en semifinales", y destaca los cambios practicados por el seleccionador y el carácter ofensivo del once alemán. "La victoria podría haber sido aún más elevada", asegura.

Die Welt, por su parte, remarca que la selección alemana de fútbol llega "A la semifinal con paciencia infinita y goles de ensueño".

Considera además que los mejores jugadores germanos fueron Lahm, el madridista Khedira y Reus, mientras que las habituales estrellas, Andre Schürrle y Bastian Schweinsteiger, brillaron ayer menos de los esperado. Pese a las connotaciones políticas que tenía el encuentro, ningún periódico alemán ha incidido en ellas.