Si Estiliki se lo propone...

La familia de Óscar Pereiro asiste ilusionada al éxito del líder del Tour, que hoy se enfrenta al Alpe D’Huez
A la izquierda, Pereiro durante su etapa en el ciclocross. A la derecha (arriba), su madre y su hermano. Por debajo, Óscar haciendo la comunión.(M. VILLA)
A la izquierda, Pereiro durante su etapa en el ciclocross. A la derecha (arriba), su madre y su hermano. Por debajo, Óscar haciendo la comunión.(M. VILLA)
Carmen y Servando andan estos días sin respiro. Su acogedor hogar en Petelos (Pontevedra) se ha convertido en un imán para amigos, vecinos y periodistas. La culpa la tiene el tercero de sus cuatro hijos, Óscar Pereiro, que siempre fue tranquilo y nunca dio guerra. Hoy, Óscar comenzará a defender el liderato del Tour en Los Alpes, con la etapa que concluye en Alpe D’Huez.

«Ya desde pequeñito Óscar demostró que la bici se le daba bien –recuerda Carmen–. A los tres años la llevaba sin ruedines». Desde entonces, el maillot amarillo ha ido cumpliendo cada reto que se marcaba, rasgo que le define. «Es cabezón como pocos. Si se propone ganar el Tour, lo logrará», afirma su hermano Jonathan. «También el fútbol se le daba bien. Era muy rápido y por eso le llamábamos Estiliki».

Jonathan recuerda, imborrable, una anécdota para definir a su hermano: «Tuvo una caída grave en una carrera cuando se le cruzó de repente un coche. Óscar dijo que era culpa suya, por ir muy rápido. Así es él, una buena persona».Carmen y Servando andan estos días sin respiro. Su acogedor hogar en Petelos (Pontevedra) se ha convertido en un imán para amigos, vecinos y periodistas. La culpa la tiene el tercero de sus cuatro hijos, Óscar Pereiro, que siempre fue tranquilo y nunca dio guerra. Hoy, Óscar comenzará a defender el liderato del Tour en Los Alpes, con la etapa que concluye en Alpe D’Huez.

«Ya desde pequeñito Óscar demostró que la bici se le daba bien –recuerda Carmen–. A los tres años la llevaba sin ruedines». Desde entonces, el maillot amarillo ha ido cumpliendo cada reto que se marcaba, rasgo que le define. «Es cabezón como pocos. Si se propone ganar el Tour, lo logrará», afirma su hermano Jonathan. «También el fútbol se le daba bien. Era muy rápido y por eso le llamábamos Estiliki».

Jonathan recuerda, imborrable, una anécdota para definir a su hermano: «Tuvo una caída grave en una carrera cuando se le cruzó de repente un coche. Óscar dijo que era culpa suya, por ir muy rápido. Así es él, una buena persona».

Carmen y Servando andan estos días sin respiro. Su acogedor hogar en Petelos (Pontevedra) se ha convertido en un imán para amigos, vecinos y periodistas. La culpa la tiene el tercero de sus cuatro hijos, Óscar Pereiro, que siempre fue tranquilo y nunca dio guerra. Hoy, Óscar comenzará a defender el liderato del Tour en Los Alpes, con la etapa que concluye en Alpe D’Huez.

«Ya desde pequeñito Óscar demostró que la bici se le daba bien –recuerda Carmen–. A los tres años la llevaba sin ruedines».

Desde entonces, el maillot amarillo ha ido cumpliendo cada reto que se marcaba, rasgo que le define. «Es cabezón como pocos. Si se propone ganar el Tour, lo logrará», afirma su hermano Jonathan. «También el fútbol se le daba bien. Era muy rápido y por eso le llamábamos Estiliki».

Jonathan recuerda, imborrable, una anécdota para definir a su hermano: «Tuvo una caída grave en una carrera cuando se le cruzó de repente un coche. Óscar dijo que era culpa suya, por ir muy rápido. Así es él, una buena persona».

Los deberes de Óscar Pereiro

1.- La tradición afirma que el corredor que sale líder de Alpe d’Huez y ha ganado una contrarreloj acaba ganando el Tour de Francia. Pereiro puede seguir haciendo honor a la leyenda de la cima alpina.

2.- El Tour es una carrera por eliminación. Pereiro tendrá que mostrarse fuerte en las etapas de montaña que vienen, dos de ellas con final en alto, o perder poco tiempo con sus rivales para seguir soñando.

3.- El penúltimo día habrá una crono de 57 km. Pereiro se defiende, aunque no es un gran especialista. A su favor tiene que la última crono en una prueba de tres semanas es una cuestión de fuerzas.

Tres nombres a seguir en los alpes

Floyd Landis.- El de los EE UU, que ya se vistió de amarillo, destaca contra el crono, aunque falla en la montaña.

D. Menchov.- El ruso afincado en Navarra mostró en Pla de Beret que está muy  fuerte. Tiene un buen equipo.

Cadel Evans.- Ex campeón del mundo de mountain bike, el australiano es la revelación. Llega a su terreno.

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