Megan Rapinoe y Alex Morgan
Megan Rapinoe y Alex Morgan, durante el desfile en Nueva York en homenaje a las campeonas del mundo de fútbol. EFE

La selección femenina de Estados Unidos ha recibido este miércoles el calor de sus compatriotas. La ciudad elegida fue Nueva York, donde Megan Rapinoe, Alex Morgan, la seleccionadora Jill Ellis y el resto de jugadoras se dieron un baño de masas y de champán por las calles de la Gran Manzana.

Las redes sociales del equipo estadounidense se han hecho eco del jolgorio con el que las tetracampeonas del mundo han festejado su éxito en la Copa Mundial Femenina de Francia 2019. Todas con gafas de sol, champán, cerveza y otras bebidas han ido compartiendo su alegría con los aficionados que las iban coreando.

Miles de personas las fueron recibiendo, con imágenes y cánticos que no fueron ajenos al enfrentamiento que tienen con Donald Trump. Mensajes como "tenemos que amar más y odiar menos" fueron gritados tanto desde las carrozas como desde las calles. En la fiesta participaron el alcalde de la ciudad, Bill de Blasio, y el gobernador Andrew Cuomo.

El desfile que las llevó desde el Cañón de los Héroes en Manhattan hasta la sede de la Alcaldía de Nueva York acabó en una ceremonia en la que las 28 jugadoras y la seleccionadora recibieron las llaves de la ciudad, una cada una. "Vas a tener que cambiar las cerraduras", bromeó una de ellas con De Blasio, uno de los demócratas más furibundamente contrarios a Trump y candidato a la nominación presidencial de su partido, que se unió al grito de "equal pay" ("pago igualitario") que ya se entonó en la final ante Países Bajos.

Megan Rapinoe fue una de las más coreadas. La capitana se ha convertido en un símbolo de los contrarios al actual inquilino de la Casa Blanca y muchos neoyorkinos le mostraron su apoyo, bien con cánticos, bien enseñándole la bandera arcoíris símbolo del movimiento LGTBI. "Tenemos que hacer las cosas mejor. Tenemos que amar más y odiar menos. Tenemos que escuchar más y hablar menos. Es nuestra responsabilidad hacer un mundo mejor", dijo en su discurso.