Estadio Ibn Battouta de Tánger
Estadio Ibn Battouta de Tánger, donde se va a disputar la Supercopa de España entre Sevilla y Barcelona. RFEF

El estadio Ibn Battouta de Tánger pasó más de 24 horas sin suministro eléctrico, después de que la operadora local, Amendis, haya decidido cortarlo por impagos. La empresa a cargo de la instalación, la Sociedad Nacional de Realización y Gestión de Estadios (Sonarges), tiene pendiente el abono de los recibos de los últimos seis meses.

Fuentes consultadas por la agencia EFE aseguran que es una cuestión puntual y que el partido entre Sevilla y Barcelona no corre peligro, ya que "esto se acabará por resolver sí o sí". La presión social es muy fuerte, ya que tanto las autoridades marroquíes nacionales como locales están presionando para que el evento sea un éxito.

Es el último capítulo polémico de un partido que, ya sólo por el formato y lugar a disputarse, ha empezado mal. El Sevilla ha sido quien ha dirigido las protestas, e incluso se ha llamado al boicot desde un sector de la afición andaluza. Las críticas hacia Luis Rubiales y su enfrentamiento con Pepe Castro, presidente de la entidad hispalense, se han intensificado en los últimos días, con lo que la noticia del corte de luz no hace sino aumentar la tensión al respecto.

No obstante, la elección de Tánger y, en concreto, del Ibn Battouta, no es primicia de España ni de su Federación de Fútbol. En 2011 y en 2017, se albergó el 'Trofeo de los Campeones' (equivalente a la Supercopa de España), que enfrentó a Olympique de Lyon contra Lille y a PSG contra Mónaco respectivamente.