El esquiador Luitz, desposeído de la victoria.
El esquiador Stefan Luitz, descalificado por inhalar oxígeno de una botella. EFE

El alemán Stefan Luitz, que había ganado el pasado 2 de diciembre el gigante de Beaver Creek (Colorado, Estados Unidos), fue definitivamente descalificado por inhalar oxígeno entre manga y manga, por lo que el triunfo ha pasado al austriaco Marcel Hirscher, que amplía de esta forma su liderato al frente de la Copa del Mundo de esquí alpino. El caso ha llamado poderosamente la atención por lo novedoso en esa forma de ¿nuevo dopaje? y ha suscitado otra pregunta: ¿es dopaje?

Luitz lideraba la prueba de Colorado tras la primera manga y decidió recuperarse para la segunda inhalando oxígeno de una botella, algo prohibido por la FIS (Federación Internacional de Esquí), pero admitido por la AMA (Agencia Mundial Antidopaje). La sanción no tardó en llegar. Luitz apeló la decisión inicial y pidió audiencia a la Comisión antidopaje, pero la FIS decidió finalmente retirarle el triunfo y el premio en metálico, en un incidente no considerado como dopaje, pero sí antirreglamentario.

Tras esta decisión, que Luitz apelará ante el TAS (Tribunal de Arbitraje Deportivo) -según anunció este jueves su abogada-, Hirscher se anota de forma retroactiva su sexagésima quinta victoria en la Copa del Mundo de esquí alpino, en cuya clasificación general se apunta -al igual que en la de gigante- veinte puntos más.