Gus Kenworthy
El esquiador estadounidense Gus Kenworthy, en una granja de perros en Corea del Sur. GUS KENWORTHY INSTAGRAM

Gus Kenworthy, esquiador estadounidense que participa en los Juegos Olímpicos de Invierno en PyeongChang, ha vuelto a ofrecer titulares por motivos diferentes al deporte. Si el pasado martes lo hizo por el beso que le dio a su novio tras competir, ahora es por la denuncia que ha hecho de las condiciones en las granjas de perros (para consumo de su carne) en Corea del Sur.

En su cuenta de Instagram, Kenworthy cuenta cómo él y su pareja visitaron "una de las 17.000 granjas de perros que hay aquí, en Corea del Sur". "A lo largo y ancho del país hay 2,5 millones de perros siendo criados como comida en algunas de las condiciones más perturbadoras imaginables", explica Kenworthy. "Sí, hay una discusión acerca de que comer perro es parte de la cultura coreana y, aunque no estoy de acuerdo, admito que no es mi tarea imponer cotumbres occidentales a la gente de aquí", explica, para luego añadir que "de todos modos, la manera en la que estos animales son tratados, es completamente inhumana, y la cultura no debería ser nunca una excusa para la crueldad".

Kenworthy visitó una granja "de la que me dijeron que los perros estaban en buenas condiciones en comparación con otras granjas. Los perros estaban malnutridos y físicamente maltratados, hacinadios en pequeños corrales de alambre de acero y expuestos al helado clima de invierno y a las abrasadoras condiciones del verano".

"Cuando llega el momento de sacrificar alguno se hace delante de los otros perros y por electrocución, a veces llevando 20 agonizantes minutos. Pese a las creencias de algunos, estos perros no son diferentes a los que llamamos mascotas en casa. Algunos llegaron a ser mascotas alguna vez y fueron robados o encontrados y vendidos al mercado de la carne de perro", explica Kenworthy, que reveló que la granha que visitó ha sido cerrada "gracias al trabajo duro de la Humane Society International y a la cooperación del granjero, que vio el error de sus métodos". Los 90 perros rescatados serán llevados "a Estados Unidos y Canadá y allí encontrarán un hogar". Kenworthy adoptó un cachorro, al que ha llamado Beemo, y al que se llevará a Estados Unidos en cuanto estén todas las vacunas administradas. Finalmente, el atleta hace un llamamiento para ayudar a los perros de las granjas coreanas.