Pandiani celebra su gol.
Pandiani, autor de uno de los goles del Espanyol. Andreu Dalmau/EFE

Mal pintan las cosas para el Espanyol a pesar de vencer por 3-2 al Benfica, un histórico del fútbol europeo.

Aunque ese triunfo mínimo le deja abiertas las puertas de las semifinales de la Copa de la UEFA, es seguro que le tocará sufrir en el estadio de la Luz de Lisboa dentro de una semana.

El suyo fue un triunfo agridulce: durante sesenta minutos los "pericos" tuvieron amarrada su presencia en semifinales. El equipo de Ernesto Valverde llegó a ganar por 3-0 y todo parecía hecho.

Pero en un minuto y medio, el Espanyol echó por tierra su trabajo con dos errores que le costaron dos goles.

Buen comienzo

El conjunto de Ernesto Valverde empezó como un tiro. A la media hora Raúl Tamudo y Albert Riera ya habían encarrilado el duelo. El uruguayo Walter Pandiani pareció dejarlo sentenciado tras el descanso.

Sin embargo, Nuno Gomes y Simao Sabrosa dieron vida al bloque luso para la vuelta. El Espanyol tendrá que sufrir en el estadio Da Luz para aproximarse al éxito que logró en 1988, cuando llegó a la final de esta competición.