Pau Gasol celebra la victoria
Pau Gasol celebra la victoria ante Grecia. EFE

Otra vez en semifinales del Eurobasket. Y van nueve seguidas. España no era favorita ante Grecia, ni su torneo había sido ilusionante, pero llegó el día de la verdad, el decisivo, en el que estaba todo en juego, y no se falló. Este equipo quizás no tenga el talento de otros anteriores, pero sí tiene el espíritu de campeón que ha caracterizado a la selección española en los últimos años. El primer objetivo, el Preolímpico, ya está conquistado. Ahora toca soñar con más, bien lo merecen estos chicos.

Dos triples de Llull y un robo de Rudy ante Antetokounmpo nada más empezar el partido dejó claro que la concentración era máxima en la selección española. Sabían lo que estaba en juego y cuál era la manera de conseguir el objetivo: defender a muerte.

El primer cuarto fue tenso, con muchos errores, y España sobrevivió a su desacierto, su inferioridad en el rebote y la superioridad física de los helenos, siempre incómodos, hasta llegar a un empate que reflejaba a la perfección lo ocurrido y la igualdad existente (14-14).

Fue en el segundo cuarto cuando se vio a la mejor versión del conjunto de Scariolo. Sin Pau, la selección se aferró a una defensa que rozó la perfección y a la anotación de Mirotic, fantástico en ataque y sin esconderse. Dos triples suyos fueron claves para el despegue español, y con la entrada en pista de Gasol los griegos se vinieron abajo, incapaces de defender su conexión con el Chacho.

En España solo anotaron cuatro jugadores (Mirotic, Gasol, Llull y el Chacho), pero todos aportaron. Felipe igualó el aspecto reboteador y Rudy, Claver y Ribas fueron claves en una defensa que, por fin, apareció (39-32).

Pero la ventaja española se desvaneció en apenas un suspiro. Grecia salió en tromba y un parcial de 12-3 en poco más de dos minutos daba la vuelta al partido, de nada servía todo lo ocurrido. Todo lo que habían fallado los helenos en el primer periodo, lo anotaron en un tercer cuarto formidable en el que amagaron con irse en el marcador. Y ahí, cuando más naufragaba España, apareció de nuevo Pau. Sus puntos llegaron cuando más llovía, cuando más falta hacía, siempre está ahí.

El cuarto decisivo tuvo un actor protagonista que no estaba invitado, el más inesperado de todos: Víctor Claver. Su agresividad en el rebote cubrió el punto débil español, mientras que los griegos se volvieron a atascar en ataque. Solo cuatro puntos helenos en ocho minutos habla de la intensidad de España, que veía cómo aumentaba su ventaja poco a poco hasta dejar el partido casi sentenciado.

La victoria estaba en el bolsillo, con siete puntos de ventaja en el minuto final, pero dos pérdidas de Llull y el Chacho dieron emoción al choque. Fue solo eso, algo de tensión final para convertir el pase en semifinales en algo más épico si cabe. Que pase el siguiente.

Ficha técnica:

73 - España (14+25+16+18): Pau Gasol (27), Rudy Fernández, Ribas (3), Llull (8) y Mirotic (18) -equipo inicial- Reyes (5), Rodríguez (10) y Claver (2).

71 - Grecia (14+18+25+14): Spanoulis (10), Calathes (14), Koufos (9), Printezis (13) y Antetokounmpo (12) -equipo inicial-, Bourousis (5), Zisis (5), Perperoglor, Kaimakoglou, Papanikolaou, Sloukas (3) y Mantzaris.

Árbitros: Luigi Lamonica (ITA), Ilija Belosevic (SRB) y Fernando Rocha (POR). Felipe Reyes (min. 40), Ioannis Bourousis (min. 38) y Calathes (min.40) fueron eliminados por personales.

Incidencias: Partido correspondiente a los cuartos de final del Europeo 2015 de baloncesto disputado en el estadio Pierre Muroy de Lille (Francia) ante 17.864 espectadores.