Bryant y Pau Gasol
Pau Gasol celebra una canasta ante Kobe Bryan en la final olímpica entre EE UU y España. EFE

Una proeza olímpica, pasar a los anales de la historia, lograr algo que parecía imposible, con todo eso nos hizo soñar la selección española durante gran parte de la final olímpica de baloncesto. Al final, no hubo gesta y Estados Unidos venció a España (107-100) tras otra final que será recordada por todos los amantes de este deporte y también por los que no lo son. Pocas veces una medalla de plata deja tan buen sabor como ésta que se lleva el equipo español. Tercera plata y segunda consecutiva además en unos Juegos Olímpicos.

Los España - Estados Unidos ya son parte de la historia del baloncesto mundial

Los EE UU - España van camino de convertirse en grandes clásicos de la historia del baloncesto. Si el partido de hace cuatro años en los Juegos de Pekín fue inolvidable y posiblemente el mejor partido entre selecciones nunca visto, éste del O2 de Londres no le fue a la zaga.

Pese al recuerdo del partido de hace cuatro años, el combinado español había despertado muchas dudas con un juego muy irregular durante casi todo el torneo olímpico. Sin embargo, España afrontaba el partido sabiendo que había cumplido con su 'deber' de llegar a la final y sin presión alguna, con permiso para soñar.

El inicio del partido recordaba al de Pekín, con una anotación brutal por parte de ambos equipo. Juan Carlos Navarro dejó claro que las molestias físicas no iban a ser un obstáculo para él, acostumbrado a ser estrella en los partidos de máxima exigencia, y empezó con 10 puntos casi consecutivos. Pero la batería anotadora de los NBA era imparable. Primero Kobe, después Lebron y sobre todo un Durant asombroso, el 'asesino silencioso' de su equipo.

España encontró la fluidez anotadora que le había faltado a lo largo de todo el torneo, pero se veía incapaz de frenar la ofensiva estadounidense, y pese a los 27 puntos anotados, los 35 de los americanos les daban un dominio claro.

España planta cara y sueña

El segundo cuarto fue otra historia. España decidió apretar atrás, empezó a defender con más intensidad y las diferencias empezaron a reducirse. La magia de Sergio Rodríguez apareció en su máxima expresión, con un alley-oop para Rudy y varias asistencias a los tiradores españoles, que martillearon el aro ante la incredulidad de los americanos, que se veían un punto por detrás en el marcador. Solo la cuarta falta de Marc Gasol ensombrecía un cuarto casi perfecto.

La cuarta falta de Marc Gasol antes del descanso, un lastre

Durant tomó de nuevo la responsabilidad en ataque e impidió que España se fuera arriba al descanso, pero el punto de ventaja para los americanos dejaba todo por decidir tras el descanso. El sueño seguía.

Los terceros cuartos estaban siendo claves hasta ahora en los partidos de Estados Unidos en el torneo. El momento en el que apretaban y se iban en el marcador ante todos sus rivales, que caían por agotamiento ante la superioridad de los americanos. A España no le pasó. Con un baloncesto perfecto, combinando el juego interor y el exterior y con Pau Gasol y Serge Ibaka imperiales. Su dominio en la pintura desesperaba a los norteamericanos, incapaces de frenar el juego en la pintura de España.

Uno abajo con solo diez minutos por jugarse. 83-82, el sueño estaba más cerca.

Fin a la resistencia de España

Los americanos España estaba ante una oportunidad única, histórica, uno de los mayores hitos del olimpismo español y, posiblemente, mundial. Pero la calidad de los jugadores NBA, y, sobre todo, la cantidad, iban a hacer imposible culminar el sueño. Primero Kobe Bryant, y siempre Kevin Durant (30 puntos), se asociaban para acabar con la resistencia española.

La tristeza de los españoles en el podio demuestran la ambición de este equipo

La defensa de Estados Unidos asfixiaba a los de Scariolo, y las fuerzas empezaban a escasear en nuestros puntales. Pau, enorme, no podía más, pero un último arreón de España daba esperanzas de conseguir la hazaña (97-91). Pero la resistencia española tuvo ahí su final.

España se lleva una plata con sabor a oro, que agranda la leyenda de un grupo de jugadores inimitables que nos han colocado en la cima del baloncesto mundial y que solo encuentran su límite cuando se enfrentan a los mejores jugadores de la NBA.

Ficha técnica:

107 - Estados Unidos (35+24+24+24): Chandler (2), Durant (30), James (19), Bryant (17) y Paul (11) -equipo inicial-, Westbrook (3), Williams (6), Iguodala (0), Love (9), Harden (2), Davis (0) y Anthony (8).

100 - España (27+24+24+18): Pau Gasol (24), Rudy Fernández (14), Navarro (21), Calderón (0) y Marc Gasol (17) -equipo inicial-, Sergio Rodríguez (7), Reyes (0), San Emeterio (0), Llull (5), Claver (0), Sada (0) e Ibaka (12).

Árbitros: Cristiano Maranho (BRA), Christos Christodoulou (GRE) y Michael Aylen (). Rudy Fernándz fue eliminado por cinco personales en el minuto 40.

Incidencias: Partido correspondiente a la final del torneo olímpico de baloncesto disputado en el North Greenwich Arena ante 13.514 espectadores. La reina y los príncipes de España, junto al secretario de Estado para el deporte Miguel Cardenal y el presidente del COE Alejandro Blanco, presenciaron el partido. También asistieron el presidente del COI Jacques Rogge, el comisionado de la NBA David Stern y el futbolista inglés David Beckam entre otras personalidades.