Ramos
El jugador de la selección de España Sergio Ramos (d) durante un entrenamiento del equipo en Minsk (Bielorrusia). EFE

La selección española de fútbol se medirá este viernes (20.00 horas) a la engañosa Bielorrusia con el objetivo de sumar su segunda victoria en la fase de clasificación para el Mundial de Brasil de 2014 y que le haga recibir el próximo martes sin más urgencia de las necesarias a su gran rival, Francia.  

La actual campeona de Europa y del mundo llega advertida de lo complicado que puede ser ganar en Minsk, no sólo por el sufrimiento que pasó en su estreno en la clasificación ante la modesta Georgia, sino por la peligrosidad que entraña su rival, más peligroso de lo que puede indicar su estatus o ranking, la 87 y a la que hasta ahora nunca se ha enfrentado.

Así, España vuelve a realizar un viaje al Este de Europa con la esperanza de dejar mejores sensaciones que en septiembre, y demostrar sus galones ante un equipo bielorruso, que ha sumado por derrotas sus dos partidos, ante Georgia y Francia, pero que los 'bleus' se lo puso muy difícil en su propia casa antes de caer por 3-1.

No creo que sea tan exageradamente defensivos

Bielorrusia es un rival en crecimiento y ya no es una 'perita en dulce'. Además, su fútbol está de modo gracias al BATE Borisov, un modesto conjunto que compite en la Liga de Campeones, que es la espina dorsal de la selección, con hasta nueve jugadores, y que la semana pasada dio la campanada en la 'Champions' al ganar por 3-1 al todopoderoso Bayern de Múnich alemán, equipo de Javi Martínez, que ya habrá avisado a sus compañeros de que no se fíen.

"No creo que sea tan exageradamente defensivos", indicó el madridista Álvaro Arbeloa, en relación al planteamiento que dispondrá el combinado local, que espera que difiera del de Georgia que dispuso prácticamente a sus diez jugadores de campo atrincherados ante su portero, lo que atascó el habitual juego fluido de los de Vicente del Bosque.

La 'roja' acude a Minsk con problemas en el centro de la defensa, debido a la lesión de Gerard Piqué, junto a la de Carles Puyol, que tuvo que aplazar su posible retorno al combinado nacional, lo que ha dejado como únicos centrales puros a Sergio Ramos y a su compañero Raúl Albiol, con pocos minutos en su haber esta campaña.

En este sentido, el seleccionador, por lo visto en los entrenamientos, debe decidir entre el madridista o el azulgrana Sergio Busquets, habitual mediocentro, y pareja casi inamovible de Xabi Alonso. La tercera opción sería la de Javi Martínez, que en su nuevo equipo ha vuelto al centro del campo.

Cesc, de 'falso 9'

Esta segunda opción modificaría algo el dibujo, que lo haría más ofensivo ya que Xavi se retrasaría para juntarse con el tolosarra, y la línea de tres por delante la formarían David Silva, y dos jugadores en buena forma como Santi Cazorla y Pedro, lo que dejaría en el banquillo a Andrés Iniesta, al que el salmantino quiere reservar para Francia por acabar de salir de una lesión. Arriba, la duda es el 'falso nueve', personificado en Cesc, o Fernando Torres, que ha empezado bien la campaña con el Chelsea.

De este modo, la selección española intentará imponer su estilo y tratará de hacerse con el balón, sabedor de que su rival se echará atrás y optará por las armas del contragolpe. Por ello, marcar un gol lo más pronto posible allanaría el camino hacia tres puntos vitales.