Joaquín
Joaquín, en un lance del España - Arabia Saudí (Félix Ordóñez / REUTERS). REUTERS

La España ‘B’ no funciona tan bien como la España ‘A’. Eso quedó claro en el partido contra Arabia Saudí.

España sigue de fiesta porque ganó, pero su victoria fue mínima y el nivel de juego, aunque bueno, estuvo varios puntos por debajo de los dos partidos anteriores.

Bien es cierto que los suplentes españoles tenían bula: la selección ya estaba clasificada, hacía mucho calor, el rival carecía de caché y es un hecho comprobado que los no habituales no tienen tanta motivación como los que se saben titulares. Ni en el Mundial ni en la Segunda B.

Pese a los cambios España no renunció a su estilo: el toque y la técnica, pero en esta ocasión le faltó velocidad y acierto en los remates finales.

España no renunció a su estilo pero le faltó velocidad y acierto en los remates

La selección empezó como estaba previsto en el guión: dominando. Pero le faltaba ritmo.

La “roja” creó varias oportunidades pero no era capaz de aprovecharlas.

A balón parado

Joaquín y Reyes, especialmente el primero, buscaron el gol con ahínco. Pero éste no llegaba.

Tuvo que ser Juanito en una jugada a balón parado el que marcara el único gol del encuentro pasada la media hora. Sin Torres ni Villa arriba, la selección pierde poder rematador.

Eso quedó demostrado, sobre en la segunda mitad cuando el equipo se vino un poco abajo.

En la segunda parte España se vino un poco abajo y Arabia se creció

 

La selección se fue diluyendo como un azucarillo en un café a medida que fueron avanzando los minutos. Incluso hubo alguna fase de la segunda mitad en la que Arabia, un equipo muy limitado, dominó a España.

Los árabes disfrutaron de varias oportunidades.

Los últimos minutos sobraron a pesar de la entrada de Villa y Torres al campo. España fue perdiendo el ritmo y comenzó a pensar en los octavos: se dejó llevar y cerró la primera fase con una victoria que permite seguir celebrando pero que deja muy a las claras quienes son los titulares en este equipo.