El tenista australiano Nick Kyrgios, reciente ganador del torneo de Tokio, protagonizó este miércoles algunos de los momentos más surrealistas del Masters 1.000 de Shanghái, durante su partido contra el alemán Mischa Zverev, que ganó por 6-3 y 6-1.

Kyrgios completó un partido nefasto, con saques suaves propios de un aficionado, y demostró una apatía en algunos puntos, que le costó una amonestación del árbitro.

Uno de esos puntos fue el que se aprecia en el vídeo de esta noticia. Kyrgios sacó muy mal y se marchó hacia su silla sin esperar el resto de su rival, que no tuvo problemas en ganar el punto que le dio el primer set.

El tenista australiano, número 14 del mundo, llegó a encararse con el árbitro y también con algún espectador. Al término del partido, volvió a cargar contra los aficionados chinos y contra los periodistas que criticaron su actitud.

"No les debo nada y no me quita el sueño", aseguró Kyrgios. "Si supieran de qué están hablando, estarían en la pista de tenis teniendo éxitos", añadió con sarcasmo.

Si no te gusta, simplemente márchate, no te pedí que vinieras a verme"Es su decisión, ¿quieres comprar una entrada? Pues ven a verme, soy impredecible", continuó sin pelos en la lengua el australiano, quien tampoco tuvo piedad ante las críticas de los periodistas.

"Si no te gusta, no te pedí que vinieras a verme, simplemente márchate, y si eres tan bueno dando consejos y jugando al tenis, ¿por qué no eres tan bueno como yo, por qué no estás en el circuito?", le espetó a uno de los reporteros en una rueda de prensa cargada de malas vibraciones.

La tensión continuó cuando Kyrgios fue preguntado si es que no estaba preocupado porque los malos resultados le alejaran del Masters de Londres: "No me importa lo más mínimo, para ser honestos", afirmó para rematar su faena.