Ayer lo demostró uno de sus capitanes, Etxeberría: «Cuando un equipo es capaz de marcar cuatro goles fuera de casa, sigue vivo.

Aquí nadie va a arrojar la toalla y quedan todavía muchos puntos en juego». Sobre el Athletic opinó ayer el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna: «Lo que hay que hacer es dejar de gimotear y levantarse para reaccionar».