Jesús Quintero: Buenas noches. ¿Porque después de 35 años en la radio un día dijiste “adiós” y no te despediste de los oyentes?

José María García: Ese día, que nunca se me olvidará, fue el 7 de abril de 2002. Decir en ese momento por qué me iba era hacerle un daño irreparable al PP y un beneficio que no merecía al PSOE, por eso decidí guardar silencio. Y decidí guardar silencio hasta hoy.

¿Y por qué hoy rompes ese silencio?

Rompo ese silencio; por un lado ya sabes que el halago debilita; y además en mi vida ni he halagado gratuitamente ni he hecho la pelota absolutamente a nadie. Por un lado, por la admiración ya desde hace muchísimos años que siento por ti y por otro lado porque este espacio es una pequeña isla que por el momento creo que está a flote de tanta, con perdón, mierda y porquería como nos ofrece la caja tonta.

José María, ¿tú has sido quizás el periodista que más ha cobrado en la historia de la comunicación no sé si española o mundial?

Te corrijo y con perdón, porque ésta fue una conversación que tuve con el Presidente del Gobierno en el cumpleaños de Juan Abelló. Sin venir a cuento, ya que estábamos en un a parte José María Aznar y yo y me dice

Estás equivocado, Presidente; yo produzco más que Zidane

“tú ganas más que Zidane” y le digo “estás equivocado, Presidente; yo produzco más que Zidane”. Mis sueldos, mis contratos, que efectivamente han sido altísimos y posiblemente récord, nunca me he preocupado, siempre han guardado directa relación con lo que yo he ingresado en las empresas.

Sí, de cualquier forma, hablar de 1.500 millones anuales no creo que lo hayan cobrado muchos periodistas.

Sí, yo ganaba 1.500 millones anuales en la Cadena COPE y cuando dejé, en un grave error mío, la Cadena COPE, ese año la empresa COPE obtuvo su récord de beneficios.

¿Cómo se quedaron los obispos cuando te marchaste después de aportar tantos beneficios?

La Conferencia Episcopal es rarísima. Partiendo de la base que si el cura es raro, el obispo es muy raro y el cardenal es rarísimo. Del Papa no hablo porque no lo conozco. Yo creo que la menor preocupación era la económica. A la Conferencia Episcopal no le preocupa el dinero de la COPE, sólo le preocupa que no le cueste. Cuando en el año 1992 se produje la invasión de Antena 3 por el Imperio del Monopolio, con la aquiescencia y la colaboración total y absoluta del partido en el gobierno, el PSOE, que es quién le ayuda a hacer la trampa para que Antena 3 cambie de manos, yo tenía ya absolutamente realizado mi acuerdo; no quería seguir, quiero ser un hombre libre y no trabajar donde tocan una campanita y maricón el último.

¿A ti te encargaron montar por la derecha un Imperio como el de PRISA?

No. A mí no me encargó absolutamente nadie. Lo que pasa es que primero tuve un durísimo enfrentamiento con el PP porque cuando llega al poder, a los 20 o 30 días de estar en el poder me llama Miguel Ángel Rodríguez, que era Secretario de Estado para la Comunicación y me dice en Moncloa que no podemos seguir contando con Antonio Herrero. Le dije “pero si no hay un periodista que haya ayudado más en este país al PP, sólo denunciando todo lo que ha denunciado” y él me respondió que “ahora nos está dando”. Claro, porque lo único que tiene un periodista es su libertad, su crédito, su pasaporte. “Pues átate bien los machos si tocas a Antonio Herrero, porque entonces nos tocas a todos nosotros” le dije.

Átate bien los machos si tocas a Antonio Herrero, porque entonces nos tocas a todos nosotros

Pasa posteriormente el tiempo y fíjate lo que son las cosas, eso lo descubre y lo cuenta muy bien Federico Jiménez Losantos en su libro. Un viernes noche José Mª Aznar, Presidente del Gobierno, invita a cenar a Luis Herrero y a Federico Jiménez Losantos y les dice lo mismo: que no se puede seguir contando con Antonio Herrero. Ese sábado, Antonio Herrero muere ahogado en Marbella. A mí me lo cuenta Luis el sábado, no se atrevía, y yo me indigno. Entonces hacemos un programa especial el lunes por la mañana donde yo, que soy muy pasional, cometí muchos excesos. Le dije auténticas barbaridades al Presidente del Gobierno porque, además, pensé que si el viernes pide su cabeza y el sábado se muere, lo menos que puede hacer un Presidente del Gobierno es estar aquí. Y no estuvo.

¿Pero Aznar se metía en los medios de comunicación?

En la COPE no se metía, o si se metía no lo sabíamos. A mí no me llegó ninguna orden de Aznar, ni a Antonio, ni a Luis, porque no las iban a aceptar; pero lo que yo sí me di cuenta es que en la situación que estamos tú tienes que tener una multimedia. Se vive de la publicidad y la publicidad es una tarta, una tarta limitada que cada vez está teniendo más comensales y donde la COPE estaba totalmente sola.

Los Consejos de la COPE son para grabarlos: hay curitas vicarios, por ejemplo, que vienen de Burgos en el autobús de línea, para cobrar su asistencia al Congreso

Yo era Consejero de la COPE porque Antonio Herrero se había empeñado, no se fiaba de los curas y decía “tenemos que tener un 5%”. Antonio tenía un 2%, yo un 2% y Luis un 1% y yo era el representante en el Consejo de Administración. Había acuñado la famosa frase “en aquella parte del río está el Imperio del Monopolio que era el grupo PRISA-PSOE, y en esta parte estamos los demás, el ejército de Pancho Villa” porque El Mundo va por su lado, Antena 3 va por el suyo, la COPE por el suyo y ABC por el suyo. Pero resulta que un Consejo de Administración que es lo que me da la clave para todo lo que viene después, estaban presentes don Nemesio Fernández Cuesta como representante de Prensa Española que tenía el 5% de la COPE y don Alejandro Echevarría, que tenía el 5% del Grupo Correo que todavía no había comprado Prensa Española.

Los Consejos de la COPE son para grabarlos: hay curitas vicarios, por ejemplo, que vienen de Burgos en el autobús de línea, para cobrar su asistencia al Congreso. Le dije a Nemesio: “mira Nemesio, el diario ABC, su director era Paco Jiménez Alemán, me trata bien pero me sorprende que teniendo el 5% de esta casa, vosotros ignoréis excesivamente o no le prestéis la atención debida a Luis Herrero y a Federico Jiménez Losantos”. Nemesio Fernández Cuesta con una gran valentía se levanta y dice: “no, José María tiene mucha generosidad; yo personalmente he dado la orden a mi director que ni Federico ni Luis existen”. Los curas se quedan sorprendidos y sigue “y no existen porque el rival en el mercado del diario ABC no es El País, es El Mundo. Y esta casa, la COPE, políticamente, ha tomado partido por El Mundo. Por lo tanto, ésa es la razón”.

Entonces yo aprovecho la circunstancia, me vuelvo a los curas y les digo: “allí el Imperio del Monopolio; aquí, ya ven, el ejército de Pancho Villa pero ni tan siquiera con los códigos de ese ejército”. Desde ese momento yo peleé mi salida de COPE, terminaba contrato y hay que hacer una multimedia. Y entonces cojo a Juan Villalonga.

¿Juan Villalonga el amigo de Aznar?

Se había producido algo más importante que era que Juan Villalonga había conocido a una chica mexicana y había dejado a su santa

Juan Villalonga, el compañero de colegio de Aznar. Le dije: “Juan, Telefónica tiene que estar en la comunicación, pero te anticipo; si no estás en la comunicación vas a ser un botones del Imperio, y si estás, vas a estar con toda la fuerza del mundo”. Me dijo “quiero estar, cómo se hace esto”. Le dije: “muy fácil, búscate un periódico, una televisión y una radio”. Me contestó: “el periódico ya lo tengo, El Mundo” le dije “pues en televisión Antena 3” y él respondió “no me hablo con Antonio Asensio”. Yo le dije que se lo arreglaba y que, en la radio, “los ciegos”. Quería saber qué tenían que ver los ciegos, porque ignoraba que eran los dueños de Onda Cero. Yo le dije: “Onda Cero, pero te pongo una condición; yo te pongo en contacto con ellos, pero cuando llegue el apartado económico, yo no quiero saber absolutamente nada”. Le parece bien y entonces yo me voy a ver a José María Aznar, presidente del Gobierno.

Le digo: Presidente, yo voy a dejar la COPE porque tenemos que hacer esto, voy a montar todo esto pero quiero que lo sepas como Presidente del Gobierno”. Entonces me dice: “a mí me parece muy bien, adelante”. Seguimos adelante y cuando estaba todo avanzado un poco me llama un día José María Aznar y me dice que no firme con Juan Villalonga porque lo tenía que cambiar. Se había producido el escándalo de las stock option y bueno, se había producido algo más importante que era que Juan Villalonga había conocido a una chica mexicana y había dejado a su santa. “Rodrigo te dirá quién va a ser el nuevo presidente de Telefónica; te conoce, le parece bien esto y adelante”.

A las 48 horas, Rodrigo Rato viene y me dice que el presidente de Telefónica va a ser César Alierta con el que he tenido, tengo y tendré una magnífica relación porque como persona hay pocas personas a las que yo haya conocido que tengan su entereza y su categoría.

¿No te van a llamar “traidor” por lo que estás diciendo?

Yo estoy contando la verdad, no sé quién me puede llamar “traidor”. ¿Quién crees tú que me puede llamar “traidor”, por ejemplo?

El señor Aznar, por ejemplo.

El señor Aznar no me puede llamar “traidor” porque aún no he dicho ni el 10% de lo que tengo que decir sobre el señor Aznar

El señor Aznar no me puede llamar “traidor” porque aún no he dicho ni el 10% de lo que tengo que decir sobre el señor Aznar. Hasta ahora son banalidades

¿Qué tendrías que decir del señor Aznar?

Pues que el señor Aznar es el culpable directo y responsable si no único, máximo, de que todo ese invento que hicimos se haya venido absolutamente abajo. Los políticos, sean del signo que sean, no quieren periodistas; quieren aduladores, taquígrafos, amanuenses.

Pringaos.

Y claro, quieren pringaos porque como la lucha de intereses es tan grande y a los periodistas le pagan tan poco y tienen que comer, ése es el problema; y ahora estoy intentando defender a los periodistas.

Entonces empezamos en Telefónica y aquello es un escándalo sin precedentes. Descubro, por ejemplo, que hemos comprado el Mundial pagando un sobreprecio. Es el primer Mundial que no da TVE (Corea y Japón 2002) porque a TVE le había prohibido la SEPI pagar 19.000 millones de pesetas por el Mundial, nosotros a través de Vía Digital pagamos 24.000 millones. Por un lado estaban colocando a políticos hijos de ministros, gente inútil, gente incapaz, en algunos casos gente deshonesta y era imposible. Un buen día voy a ver a José María Aznar y le digo: “Presidente, esto no funciona. Telefónica, oficialmente es una empresa privada, pero realmente es una empresa pública y, por eso, tienes que conseguir que un grupo de empresarios afín se haga con la mayoría porque si un día, en el futuro inmediato, pierdes las elecciones, te vas a quedar absolutamente solo. TVE y La 2 evidentemente son gubernamentales, desgraciadamente. Esté el PP, esté UCD, con Franco y con San Pedro.

Ahora ya sabes que hay un presidente nombrado desde el Parlamento.

No puedo admirar a Luis Fernández porque no le conozco lo suficiente y lo que conozco de él no me ha convencido porque ha estado muy escorado hacia el Imperio. Ha sido un hombre total y absolutamente del Imperio. A partir de ahora no sé qué postura tomará. Yo sé que es duro lo que acabo de decir pero es la realidad: es un hombre de PRISA.

Él estuvo trabajando en PRISA. Ahora tiene el consentimiento de todos los partidos políticos.

Por eso te digo que vamos a ver el cambio. Hasta ahora no es un hombre para aplaudirle: una prueba de libertad es que esto salga, pero no mezclemos temas. Le dije al Presidente que buscara un grupo afín. “Lo primero que va a hacer el PSOE si llega al gobierno es darle una televisión en abierto al Imperio y luego Antena 3 y Tele 5 con dos italianos, profesionales de ganar dinero, se van a dedicar a esto, así que si pierdes, imagínate”.

Aznar me dijo: "tocayo, yo nunca he perdido un partido". Le miré sorprendido le contesté: "te has vuelto loco" y me marché

El Presidente me frenó en seco y me dijo: “tocayo, yo nunca he perdido un partido”. Le miré sorprendido y le contesté: “te has vuelto loco” y me marché. No he vuelto a tener ningún contacto con él hasta hace dos meses porque cuando estuve enfermo me llamó 12 o 13 veces desde fuera. Tenía que agradecérselo, fui a FAES para agradecérselo personalmente y me equivoqué, porque me encontré a un hombre, es mi impresión y puedo estar equivocado, me encontré a un hombre lleno de rencor, lleno de revancha. No era aquel hombre lúcido y fresco que llegó a Madrid para hacerse cargo del PP.

Rencor, revancha y sin admitir la derrota. Pero no es eso lo peor; lo peor es que sigue mandando, pero es el único que manda, ése es el problema. Mariano Rajoy es un grandísimo amigo mío, yo he ganado una apuesta. Adelantándome a los acontecimientos le dije que iba a ser el sucesor, porque tiene una cosa fenomenal y una cosa malísima, pero eso equilibra tanto la balanza que vas a ser el sucesor. “Lo bueno; que pasas por los sitios y no manchas. Lo malo, que pasas por los sitios y no limpias”.

El señor Rajoy colaboró con usted, era un especialista en ciclismo.

Sí. Un consumado especialista en ciclismo, una auténtica maravilla y es mi amigo. Espero que no se enfade con esto. Yo le he hecho favores al PP absolutamente impagables. Un día a las 5 de la tarde, Mariano Rajoy Vicepresidente del Gobierno, me localiza: “¿Dónde estás?”, le dije “en la radio” (en COPE). “Necesito verte urgentemente” y quedamos en el Hotel Ritz. “Tenemos que localizar urgentemente a Villalonga (todavía era presidente de Telefónica), porque ha cesado a Ernesto Sáenz de Buruaga, que era el director de Informativos de Antena 3 Televisión”.

¿Lo cesó (sic) Villalonga a Ernesto Sáenz de Buruaga sin consultar con Aznar?

Villalonga me dijo: vente a mi despacho y te digo quién es Buruaga

A eso voy. Me dijo que el Presidente (Aznar) lo entendía como una ofensa personal y le dije: “vamos a ver, Mariano, ¿el Presidente tiene que llamar aunque sea tu amigo a un periodista para que haga esto? Yo te lo hago encantado porque eres mi amigo y eres buena gente. Segundo, es tan importante que Ernesto Sáenz de Buruaga…” ya sabes que los presentadores de telediario son gente que llegan allí, les embadurnan un poco la cara y leen lo que les han escrito o lo que han escrito ellos. Me encantaría ver un telediario tipo americano, donde el presentador se moje. Le dije “¿qué quieres que haga?” y él me pidió que hablara con Villalonga. Le localizo en Los Ángeles y le digo “estoy con Mariano Rajoy, Vicepresidente del Gobierno, que dice que vas a cesar (sic) a Ernesto Sáenz de Buruaga”. Me dijo: “No voy a cesarle, ya le he cesado (sic) por desleal y tres epítetos gravísimos”. Le pasé a Rajoy, hablaron un cuarto de hora y me dijo: “encárgate de decirle al Presidente que lo dejo por él, pero el sábado vente a mi despacho y te digo quién es Buruaga”.

Vino de Los Ángeles y fui al despacho de Juan Villalonga y me dijo: “mira, este tipo no merece la pena”. Piqué era ministro de Tecnología y había redactado un decreto que perjudicaba a Telefónica y como Villalonga era como era tenía a un primer espada en su gabinete que se llama Manolo García Durán. Le llama y le pide que llame a Buruaga y que le diga que empiece el telediario matando a Piqué.

Claro, si tú eres periodista y recibes eso y puedes decir sí o no. Si dices sí pueden decir: “eres un mierda” y si dices no, tienes que cumplir tu palabra de hombre. Entonces, Ernesto Sáenz de Buruaga, yo la versión que tengo es la de Villalonga corroborada por García Durán, que me cuenta los detalles, y no la de Ernesto.

Respondió que no había ningún problema y que no pasaba nada. Colgó el teléfono automáticamente y llamó a Piqué para avisarle y decirle que no lo iba a hacer, pero para que supiera cómo estaban las cosas. Tras el telediario volvió a llamar García Durán a Buruaga y le dijo que a él no le tomaba el pelo nadie, que o lo hacía por la noche o al día siguiente no estaba. Buruaga vuelve a llamar a Piqué y le dice que lo tenía que hacer esa noche. Y lo hace.

Te lo digo para que veas hasta qué punto llegaba la intromisión. Fíjate luego Buruaga, pasó a entrevistar a Aznar y luego a ser Consejero Delegado cuando no sabía leer un balance”.

¿Y esa guerra sigue en los medios de comunicación?

De Aznar hay una imagen bajando del helicóptero en Camp David y andando como si fuera Dios

Esa guerra es aún muchísimo peor. Pero luego está la COPE; yo me equivoqué marchándome de la COPE pensando que ayudaba un poco a este país. Aún así, yo soy siempre lo mismo, me puedo equivocar y no. Me gané muchísimos enemigos cuando hace muchísimos años había una sola televisión, que era la mejor televisión de España porque no había otra y en un programa de Mercedes Milá, sin venir a cuento dije “Sí, a la OTAN” buscando el interés nacional, aunque el PSOE había dicho “No” en un principio. La Conferencia Episcopal permite una libertad que los profesionales convierten en libertinaje. Fíjate, guerra de Irak, un error gravísimo de José María Aznar, que no digo que debiera ir o no, sino que un tema de esa trascendencia debería haberlo llevado al Parlamento y que se decida.

Pero claro, Aznar ahí se veía como Dios. Yo tengo grabado en la retina… Aznar es un tío que no es un pívot de la NBA… es un poquito, poquito más que yo, y de Aznar hay una imagen bajando del helicóptero en Camp David y andando como si fuera Dios. Hay otra famosa foto de Aznar poniendo los pies encima de la mesa, con las cervezas y las Azores.

Roma dice “No a la guerra”, la Conferencia Episcopal dice “No a la guerra”, los obispos, fíjate que es difícil ponerlos de acuerdo, incluido el catalán, dicen “No a la guerra” y los dos principales comentaristas de la COPE son los dos únicos que dicen sí a la guerra. Uno, Luis Herrero. Para mí es muy triste porque se ha vendido al PP por un puesto en las europeas y otro Federico Jiménez Losantos porque cree en eso. Federico es un personaje curiosísimo: presumiblemente si no el más culto, entre los tres periodistas más cultos de este país. Es un hombre, hasta donde yo he conocido, que no ha dado un paso por una peseta pero, con todo el respeto porque yo a Federico le quiero, aunque le podría querer más, pero le quiero, le he perdido el respeto, le he perdido la admiración, pero le quiero.

A Losantos le he perdido el respeto y le he perdido la admiración porque ha dejado de ser periodista

Le he perdido el respeto y le he perdido la admiración porque ha dejado de ser periodista. El periodista que no es plural, que no es neutral, no es periodista, es otra cosa. Él ha dividido el mundo entre los buenos, la derecha y los malos, la izquierda.

Ha estado usted en la guerra durante mucho tiempo. Una de sus grandes guerras fue el Real Madrid. Su cabeza la han pedido desde muchas partes. Uno de los que pidió su cabeza fue naturalmente Florentino. ¿Quién más ha pedido su cabeza? Por supuesto Pablo, Pablito, Pablete…

A mí no me preocupa quién pide o deja de pedir la cabeza. Me preocupan actitudes mafiosas como las de Florentino Pérez. Florentino Pérez y Jorge Valdano son los hombres que han destrozado a este Real Madrid. Este presidente actual, que tiene su parte de culpa, es mínima. Al Real Madrid lo destroza Florentino Pérez y José María Aznar.

¿Te sientes un hombre honrado?

Yo creo que soy un hombre honrado aunque la honradez es algo que no se puede medir.

¿Incorruptible?

Me preocupan actitudes mafiosas como las de Florentino Pérez

La única persona que me intentó comprar hace poca fue Manolo García Durán. Florentino me estaba persiguiendo por activa y por pasiva para que comiera con él y yo le decía que no quería comer y entonces interviene Eduardo Zaplana que era su amigo y me dice que si puedo comer y le digo que no, que tomar café sí. Vamos entonces al Hotel Villamagna. Zaplana dice “hombre, dos amigos míos, Florentino y tú tenéis que llevaros bien” y delante de él digo “no, porque éste es un sujeto que no merece la pena, es un tramposo que juega con las cartas marcadas, una persona no apta para la sociedad.

Cualquier ciudadano normal coge una botella y te da con ella en la cabeza. Florentino se lo tragó todo y a los tres días me llama, creo que era en Nochebuena y me pide cenar. Yo me ablandé un poco y le dije que sí, fuimos a Zalacaín y se invitó también Manolo García Durán, el que estaba en Telefónica. Me dijo: “quiero que sepas que yo antes trabajaba gratis para Florentino, ahora cobro”. Empezamos a hablar de las torres, del contrato de Figo, cómo el Real Madrid le quita a Figo al Barcelona a través de un escándalo de Caja Madrid y de un tipo impresentable como es su presidente Miguel Blesa.

Pero el contrato de Figo lo avala Florentino Pérez. El de Figo y el de Zidane, ¿no? Con su dinero.

El contrato de Figo lo avala Caja Madrid creando una empresa fantasma con un capital social de 500.000 pesetas para dar al día siguiente 12.000 millones. Eso, con la presidencia de un impresentable, Miguel Blesa

No, Florentino Pérez con su dinero no avala absolutamente nada. El contrato de Figo lo avala Caja Madrid creando una empresa fantasma con un capital social de 500.000 pesetas para dar al día siguiente 12.000 millones. Eso, con la presidencia de un impresentable, Miguel Blesa, que había recibido las instrucciones pertinentes.

Entonces voy atajando todo esto y en un momento determinado, Miguel García Durán con el señor Pérez a su lado me dice: “bueno, ¿cuánto cuesta que mires para otro lado?”.

¿Y?

Me levanté, le dije a Blas, que es el maitre eterno de ese imperio que se llama Zalacaín “mándame la factura a la oficina” y adiós.

¿Es la única vez que han intentado comprarte?

Sí.

¿Y aterrorizarte?

No. Aterrorizarme no, hace muchos años yo vivía en O’Donell, mis hijos eran pequeños y pusieron una bomba en el portal de mi casa porque había descubierto una sociedad fraudulenta de quinielas porque compraban a los porteros de 2ª División, he tenido distintas amenazas, pero no.

El peor momento para ti fue el 23-F.

No, ése no fue el peor momento. Fue un momento de España donde yo tuve la intervención de un profesional, de un reportero, uno más. El peor momento es el día que voy por la calle de Arturo Soria, con el chófer y mi mujer, suena el teléfono, me había hecho una biopsia y me llama el señor de la biopsia y me dice: “mira, debería decírselo al médico y no a ti, pero como he dormido 30 años contigo… malas noticias”. Le pregunté: “¿qué son malas noticias?” y me respondió: “tienes cáncer”.

Te quedas pensando, coge el teléfono mi mujer, ella se pone a llorar, tardo unos segundos en reaccionar y digo: “hay que empezar a luchar”.

Y venciste.

Quiero traer, por lo menos, voy a ver si lo consigo, un programa plural; por un lado plural en lo político y por otro lado es necesario, es imprescindible un programa de investigación

Por lo menos aquí estamos, deseosos de volver, si es que se puede, para devolverle a esta sociedad, algo de lo mucho que me ha dado. Yo tengo mis necesidades cubiertas, yo no soy millonario, yo no necesito comer tres veces, yo no tengo ningún yate porque no me gusta navegar y la luz la tengo pagada hasta que Dios me llame. ¿Por qué quieres? Con lo feliz que vives ahora, haciendo deporte, jugando al mus con tus amigos. ¿Por qué quieres volver? Porque quiero devolverle un poco a la sociedad lo mucho que me ha dado y quiero traer, por lo menos, voy a ver si lo consigo, un programa plural; por un lado plural en lo político y por otro lado es necesario, es imprescindible un programa de investigación.

¿Te molestaba que te llamaran “Butano”?

No, porque el que lo hacía con cariño lo hacía con cariño y el que lo hacía por ofenderme, evidentemente era su problema.

Bueno, no estaba mal pensado ese nombre de “Butano” porque usted explotaba todas las noches.

No, eso nació; primero porque no mido 1’90 y segundo porque los partidos cuando hacía el campo llevaba una chamarra por la lluvia de color butano.

¿Para ti quién ha sido más censor, el PSOE o el PP?

Por lo que yo he vivido, no hay menor duda. Yo creo que es muy difícil igualar el capítulo de censura de José María Aznar. Tú fíjate que multimedia de Telefónica tiene durante seis meses un presidente provisional porque él el puesto se lo tenía ya guardado a un amigo que como había tenido un cargo ministerial no podía ocupar ese puesto durante 6 meses hasta que no se cumpliera.

Es muy difícil igualar el capítulo de censura de José María Aznar

Ese amigo era Pedro Antonio Martín Marín. El mayor censor que ha tenido este país es José María Aznar.

¿Se acabó el periodismo libre para usted?

No, que va, vuelve a empezar ahora si es que vuelvo.

Señor García, ha sido un honor y mi gratitud por haber concedido tanto tiempo a este encuentro.

Muchísimas gracias y mi gratitud es hacia ti, el halago debilita por haberme correspondido tan generosamente.

Buenas noches y gracias.

Buenas noches.