Jan Margarit cruza victorioso la línea de meta de la Sky Pirineu
Jan Margarit cruza victorioso la línea de meta de la Sky Pirineu. David Ariño

Con 36 kilómetros y 2.600 metros de desnivel positivo, la Sky Pirineu echó a andar este pasado fin de semana como hermana pequeña de la mítica Ultra Pirineu. Para tal ocasión, la nómina de atletas que se presentó fue mayúscula: el noruego Angermund (flamante ganador de la OCC y elite absoluta del trail running mundial), Oriol Cardona (otra joya todavía adolescente) y Jan Margarit, el atleta del Salomon Iati Team, 21 añitos en su DNI y listo para seguir firmando una segunda parte de temporada mayúscula. Y así fue, Jan conquistó la victoria tras fajarse con sus dos grandes rivales y derrotarlos.

Un día después, Jan ha cogido la furgo y se ha ido a la montaña en compañía de sus amigos, desconectando de la competición lo justo antes de prepararse para el próximo evento, en Limone. Lejos queda aquel maldito 2018, en el que una lesión le dejó en el dique seco y minó su confianza hasta extremos que solo él conoce pero que ya ha superado. Ahora, ríe y se prepara, con calma, para la que se avecina, que será lo que Jan quiera.

Echando un vistazo a todas las estrellas que corrían... ¿esperaba esta victoria?
Si te soy sincero, no. Llegue a la carrera a ver qué pasaba, porque mis objetivos de temporada ya han pasado, y aunque no empecé con buenas sensaciones me fui encontrando bien poco a poco. Luego me pasó Oriol y me cagué, porque pensaba que no podría cogerle, pero seguí concentrado, bajando a mi ritmo y lo logré. Estoy muy contento, la verdad.

Empezó mal la temporada, pero la segunda parte ha sido soberbia...
Es cierto. Me costó mucho empezar bien la temporada, no tuve buenas carreras, pero poco a poco todo fue mejorando. Durante el verano hice muy buenos entrenamientos y sabía que eso tenía que dar sus frutos en algún momento. Todo ha sido muy progresivo.

Da la sensación que su mejoría, más que física, ha sido mental, ¿no?
Sin duda, el cambio ha sido totalmente mental. En 2018 me lesioné y no pude volver a competir, y tuve muchas dudas. En 2019 tenía muchas ganas pero no empecé bien, Zegama fue mal y volvieron las dudas, me cuesta adaptarme al ritmo de carrera, pero en junio me marché con la furgo y con mi novia a una carrera de tres días y allí todo cambió. Hicimos muchas horas en las montañas y empecé a encontrarme mucho mejor. Estuve por los Alpes y los Pirineos durante el verano y fue de maravilla. Creo que ahí empezó a cambiar todo, he vuelto a ser competitivo. Me lo he currado mucho para estar aquí.

¿Es usted de los que se come mucho la cabeza?
Soy humano, y el ser humano por fortuna o desgracia se come de vez en cuando la cabeza. Claro que tuve dudas, pensando en cuándo volvería a competir bien, cuándo llegarían los resultados... Ahora todo parece muy fácil pero no lo fue así siempre.

¿Su novia hizo mucho de psicóloga?

Me ayudó muchísimo, sí, pero también he trabajado mucho con una psicóloga desde el año pasado. Me ha ayudado a colocar cada cosa en su sitio y darle la importancia que merece. Ha sido un proceso de aprendizaje muy bueno para mí, me gustar reflexionar sobre las cosas, lo que tiene cosas buenas y malas. Vuelvo al deporte de alto nivel, pero con una base diferente, más fuerte y estable.

Verano por las montañas, ahora de escapada con los amigos... su vida parece perfecta
Sé que puede sonar así, y la verdad es que me encanta la vida que llevo, pero no es perfecta. Todo tiene sus momentos. Ya no tengo apartamento y ahora mismo mi residencia es mi furgoneta, vivo sobre ruedas y sé que no podrá ser siempre así, pero de momento es lo que elijo, porque me gusta. Mi novia está de Erasmus, además, así que en algunas cosas mi vida ahora no es perfecta.

Y el año que viene.., ¿qué?
Me gustaría volver a hacer las Golden Trail Series y clasificarme para la final, pero todavía espero calendarios para decidirme. Hay muchísimas carreras y todas no puedo hacerlas.