Enrique Franco
Enrique Franco, ex director de la Vuelta a España, antes de la salida de una etapa durante la edición de 2002 (UNIPUBLIC). UNIPUBLIC

Enrique Franco, director de la Vuelta Ciclista a España durante 25 años, falleció en la tarde de este miércoles en la Clínica La Milagrosa de Madrid a los 74 años, según confirmaron fuentes de Unipublic, la empresa que pusiera en marcha en 1975 junto a su hermano Eduardo y Felipe Sáiz de Trápaga.

La incineración de sus restos mortales tendrá lugar el jueves a las 18:00 horas en el tanatorio de La Paz, en la localidad de Tres Cantos (Madrid). La capilla ardiente se instalará a primera hora del día.

En 1979, tras la renuncia en el mes de enero de El Correo a organizar la Vuelta que impulsaban desde el rotativo vasco, Enrique Franco aceptó el órdago de Luis Puig, por entonces presidente de la Federación Española de Ciclismo (RFEC) y posteriormente de la Unión Ciclista Internacional (UCI), para colaborar en la puesta en marcha de una nueva edición de la Vuelta en un tiempo contrarreloj.

La quimera fue posible, aunque los sacrificios se hicieron necesarios: Franco (Madrid, 26 de septiembre de 1933) utilizó su propio coche aquel año para la carrera y la captación publicitaria fue pequeña.

"Cogió una carrera que no valía nada, sin crédito, completamente desprestigiada y la hizo crecer. Le dedicó su vida a este deporte, porque el ciclismo fue su obsesión, y tomó decisiones importantes para el futuro de la Vuelta", explicaba a 20 Minutos Víctor Cordero, su sustituto al frente de la dirección de la ronda española.

Ideas que ahora son fijas

La mudanza de la carrera desde abril y mayo a septiembre, que ahora tanto se discute, fue apoyada por Franco, quien también negoció por tener a los grandes ciclistas españoles, especialmente a Miguel Induráin, en su Vuelta. "En 2000 -añade Cordero- tomó la decisión de recortar las etapas, una decisión clave en la modernización del ciclismo". Desde Unipublic logró la entrada de la televisión en 1983 y popularizó durante los años ochenta el ciclismo de los tiempos de Arroyo, Perico, Gorospe, Pino y compañía. El ciclismo crecía... y era rentable. Más recientemente, apoyó la entrada del terrible Angliru en los recorridos.

Franco, al que algunos periodistas bautizaron cariñosamente como El Caudillo de la Vuelta, no sólo desarrolló su actividad en el ciclismo, sino que también gestionó más de 100 plazas de toros, organizó pruebas atléticas e incluso participó en la creación de la Liga ACB de Baloncesto, deporte al que su empresa siempre se ha sentido muy ligada, llegando incluso a tener un Club que participó en la Liga ACB, primero bajo la denominación "Grupo Ifa Barcelona" y posteriormente como "Grupo Ifa Granollers".

La salud ya le había dado algunos sustos. Franco, de hecho, superó un par de problemas cardíacos. Los médicos le habían recomendado varias veces dejar el tabaco, pero durante sus últimos años al frente de la Vuelta, pese a los avisos, disfrutaba de algún que otro cigarrillo.

Su vinculación directa con el ciclismo acabó con la venta en abril de 2005 de la empresa Unipublic a Antena 3, actual gestora de la carrera. Quiso retirarse antes, pero no podía desconectar de "su" Vuelta.

"Mis tres mayores ilusiones son subir a la Bola del Mundo, subir al Teide y hacer que el vencedor del Tour venga a examinarse a la Vuelta Ciclista a España", señaló en una ocasión. Serían un bonito homenaje póstumo para el hombre que salvo la Vuelta.