Sandro Rosell
El expresidente del Barcelona Sandro Rosell, en una imagen de archivo. EFE

El fiscal ha calificado en el juicio de "paranoia" la tesis de Sandro Rosell de que es perseguido por haber presidido el F.C. Barcelona y ha subrayado que se le juzga por blanquear y repartirse comisiones recibidas por el expresidente de la Confederación Brasileña de Fútbol Ricardo Teixeira.

La Audiencia Nacional ha reanudado la vista con el informe del fiscal José Javier Polo que ha pedido seis años de prisión para Rosell, cinco para su socio, el abogado andorrano Joan Besolí, y un año y once meses para su esposa, Marta Pineda.

También pide un año y once meses para Pedro Andrés Ramos González y Ohanessian y un año y seis meses para José Colomer Esteruelas, estos últimos como presuntos testaferros.

Para el fiscal, queda probado que cometieron delitos de blanqueo de capitales y grupo criminal, si bien ha rebajado las penas de entre seis y once años de cárcel para los acusados, ya que inicialmente apreciaba delito continuado de blanqueo y organización criminal.

A su juicio, Sandro Rosell articuló con el resto de acusados mecanismos para ocultar comisiones ilegales a Ricardo Teixeira con los que consiguió blanquear 19.972.612 euros, de los que el primero se habría quedado supuestamente con al menos 6,5 millones.

"No se ha perseguido a ningún acusado por sus circunstancias personales, esto solo sirve para alimentar una paranoia. No ha habido persecución contra Rosell de ninguna clase y menos por el hecho de que haya sido presidente de un club de fútbol", ha asegurado el fiscal.