El Depor se enreda

Una acción aislada de Muñoz deja sin ideas a los blanquiazules y acaba con su imbatibilidad.
Cuéllar (Osasuna) y Taborda (Deportivo) luchan por un balón aéreo.
Cuéllar (Osasuna) y Taborda (Deportivo) luchan por un balón aéreo.
Miguel Vidal/EFE
El Depor no fue capaz de deshacer el enredo que ayer propuso Javier Aguirre sobre el césped de Riazor. Lo intentó y tuvo sus ocasiones, pero el mediocampo estuvo bloqueado casi los 90 minutos y Osasuna se dedicó a acumular hombres en defensa cerrando todos los huecos a los delanteros blanquiazules.
 
Tras su eliminación en la segunda ronda de la Copa de la UEFA, los pamplonicas presentaron en A Coruña una alineación renovada con nueve cambios.
 
En cambio, Joaquín Caparrós sólo prescindió de Coloccini y recuperó a Tristán, que había sido duda durante toda la semana por unos problemas musculares. Ni el sevillano ni Rubén pudieron encontrar resquicio alguno entre los navarros.
 
Mazazo de Muñoz
 
Sí dio con él el osasunista Muñoz, que aprovechó una de las pocas estiradas de su equipo para lanzar un espléndido zapatazo a la cepa izquierda de Molina desde 25 metros. Fue una acción aislada, sin aparente peligro, pero lo suficientemente contundente e inesperada para dejar al Depor sin capacidad de respuesta.
 
Los coruñeses, bloqueados en la mayoría de sus acciones y con escasas ideas, se dedicaron a colgar balones previsibles al centro del área rojillo sin cosechar ningún fruto.
 
El canterano Iago Iglesias fue el último intento de Caparrós por refrescar el ataque y cambiar el rumbo del partido. El revulsivo funcionó al principio con varias ocasiones, una muy buena de Munitis que remató fuera, hasta que el Osasuna volvió a templar el ímpetu coruñés.
 
Con esta derrota, el Depor deja de ser uno de los equipos invictos de la Liga y se abren dudas sobre su capacidad goleadora.
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