Fernando Alonso
El piloto Fernando Alonso. EFE

Fernando Alonso y McLaren van a seguir unidos, al menos, hasta el 26 de mayo. Ese día se disputan las 500 millas de Indianápolis, y el asturiano buscará la victoria al volante de un monoplaza del que fue su último equipo en Fórmula 1.

Su vinculación a la escudería británica no va a parar ahí. Alonso ejercerá un papel de consejero, embajador o analista de lujo en una nueva etapa en la que dos pilotos tan jóvenes (aunque Sainz esté mucho más experimentado) podrían aprovechar la experiencia del bicampeón español.

Su rol dentro del nuevo organigrama no está claro. No va a ser piloto reserva, ya que ese papel se guarda para Nick de Vries, ni tampoco de desarrollo, porque ese va a ser Sergio Sette Cámara (que no es tercer piloto porque aún no tiene la superlicencia). De hecho, aunque no está descartado del todo, Alonso no entra en los planes de McLaren para hacer rodar el MCL34 en los próximos test de pretemporada en Montmeló.

¿Qué papel tiene, entonces? Zak Brown, CEO de McLaren, tampoco aclaraba mucho la situación, preguntado al respecto después de la puesta de largo del nuevo monoplaza fabricado en Woking. "Fernando sigue formando parte del equipo con nuestro proyecto de las Indy 500. Gil (de Ferrán, director deportivo de McLaren) es en última instancia quien gestiona nuestro plantel de pilotos, así que tenemos unos cuantos planes en direcciones en las que podríamos ir si necesitásemos un piloto reserva", dijo el norteamericano, sin referirse en concreto a Alonso.

Aunque oficialmnete no tendrá un rol concreto, sí será un asesor de lujo para los pilotos, sobre todo para un Sainz con quien comparte una buena amistad.