El Wanda Metropolitano le dedicó un precioso homenaje a Fernando Torres.
El Wanda Metropolitano le dedicó un precioso homenaje a Fernando Torres. EFE

Fernando Torres se ha despedido de la afición del Atlético de Madrid por todo lo alto, con un guión casi perfecto, después de que el conjunto rojiblanco no haya conseguido llevarse los tres puntos, tras empatar a dos con el Eibar. No hay duda de que la expulsión de Lucas Hernández, cuando se superaba ligeramente la hora de encuentro, provocó que el equipo colchonero no se encontrase cómodo en el tramo final, no logrando un triunfo para brindar una despedida gloriosa a Torres.

Más allá de eso, la tarde fue muy emotiva. Ya en los aledaños del estadio, en la previa del encuentro, se facilitó una zona para que quienes quisieran pudieran firmar una enorme camiseta de Fernando Torres, y el tifo que se vio antes de que arrancase el encuentro explica la imagen legendaria de la que goza el fuenlabreño entre la hinchada colchonera. "De Niño a Leyenda", se podía ver en una de las gradas del Wanda Metropolitano.

El Atlético de Madrid salió con bastante intensidad, y se notaba que sus compañeros buscaban con ahínco el tanto de Fernando Torres. De hecho, en el minuto 9 tuvo una ocasión muy clara, pero su remate se marchó demasiado cruzado. Le costaba al Atlético de Madrid encontrar claras situaciones de remate, y de hecho el Eibar conseguía desplegarse en alguna ocasión. En el minuto 35, Kike García puso el 0-1 con una buena definición.

El Atlético de Madrid logró la igualada en el minuto 42, después de un pase profundo sobre Correa que el argentino gestionó muy bien, dejando en bandeja el ansiado tanto a Fernando Torres, para regocijo de la grada. Después de un arranque titubeante de segunda parte, a los 15 minutos llegó el doblete de Torres, que provocó definitivamente la explosión de la grada, y de él mismo, que se llevó la amarilla por celebrar con la grada.

El tanto llegó después de un excelente pase profundo de Diego Costa, que el Niño gestionó muy bien tras desbordar a Dmitrovic y marcar a puerta vacía. Parecía el guión soñado hasta que Peña, en el minuto 70, se sacó un espectacular disparo ante el que nada pudo hacer Oblak. El Atlético de Madrid lo siguió intentando a pesar de la inferioridad numérica, y de hecho Torres volvió a marcar en el minuto 80, pero fue anulado por claro fuera de juego.