El DKV Joventut solventó con claridad ayer el choque de vuelta de los 1/16 de final de la Copa ULEB al darle otra paliza (77-55) al Swans Gmunden austríaco después del 59-89 de la ida. Pese a que el Swans se fue ganando al descanso (29-32), ocho minutos pletóricos de Rudy Fernández, autor de 20 puntos, fueron suficientes para imponerse con claridad. Los de Badalona  se enfrentarán en octavos al Khimky ruso. Por su parte, Akasvayu logró remontar (78-57) ante el Chalon la desventaja de ocho puntos de la ida y se metió en octavos.