Djokovic, fuera de Australia
El serbio Novak Djokovic saluda al público emocionado tras perder el partido de segunda ronda del Abierto de Tenis de Australia contra el uzbeko Denis Istomin (3-2). Lukas Coch / EFE

Novak Djokovic ha vuelto a demostrar su lado más es solidario. El número 1 del ranking mundial de tenis, prestará su ayuda a los fieles ortodoxos que desde hace medio siglo se reúnen en la Capilla del Tránsito de María de Niza.

El templo, regido desde hace doce años por el Patriarcado serbio, se encuentra en el sótano de un viejo inmueble del barrio portuario y estaba alquilado por una mujer que falleció hace unos meses. El contrato, que les obligaba a pagar una suma simbólica de 115 euros mensuales, venció el pasado 31 de agosto y los herederos han exigido su desalojo en los tribunales para poner a la venta el lugar.

Djokovic nunca ha ocultado su fe ortodoxa y fue distinguido en 2011 por su ayuda a templos religiosos, pues colaboró en la reconstrucción de dos monasterios en Kosovo y uno en Grecia.

El conflicto

El del inmueble es “un precio desorbitado”, según afirmó el portavoz del Patriarcado serbio de París, Novak Bilic, a Efe. Desde la parroquia no hablan de cifras y afirman que “estamos negociando”. Tampoco son partidarios de mediatizar la ayuda del tenista porque temen que lleve a los propietarios a pedir una cantidad mayor.

Djokovic, residente en Mónaco, no es un habitual en la capilla, aunque su tío sí lo es. El presidente de la comunidad ortodoxa de Niza, Bertrand Bouisson, aseguró que “nos han hecho saber que quieren ayudarnos ¿Cómo? Todavía es pronto para saberlo, pero tienen un auténtico interés religioso".

Por otra parte, uno de los herederos criticó en Le Figaro que “solo quieren comprar por un precio irrisorio" y asegura que han recibido ofertas por al menos 265.000 euros.